Señor presidente no te olvides de ellos

Por Carlos Luis Baron jueves 12 de julio, 2012

El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) salió victorioso en el pasado proceso electoral del 20 de mayo, gracias a la integración de la mayor parte de sus militantes, que dejaron atrás los maltratos a que fueron sometidos por los funcionarios públicos y se dedicaron a trabajar como en los tiempos del  maestro fundador para hacer posible que el progreso y desarrollo continúe, ya bajo las riendas de Danilo Medina y el Bloque Progresista, fajándose en los  pueblos del interior del país y en los barrios de las ciudades más importantes, incluso muchos dejaron el forro en las calles.

Pero a pese a esa victoria, el PLD sin lugar a dudas, tendrá que abocarse a una verdadera revisión de su táctica y estrategia  puesto en práctica en los últimos años, tomando en cuenta siempre su base ideológica y programática, ya  que ha sido olvidada y relegada a un segundo plano  como consecuencia del desorden institucional, la indisciplina y la burocratización de sus principales figuras enquistadas en las altas instancias del poder.

El PLD que en un momento se le veía como un partido solidario, hoy se  ha olvidado de sus cuadros medios haciendo que éstos sean vistos por  la sociedad como personas que no tienen atributos ni condiciones para resolver un problema mínimo que se les presente en su radio de acción donde residan o hacen vida política, lo que ha dado pies para que se pierda el respeto y la consideración que la sociedad sentía en otrora por ellos.

No hay otro momento mejor que ahora para empoderar a la militancia y a los cuadros barriales y comunitarios para que sean éstos los que lleven la delantera en relación a las soluciones concretas de las comunidades, barrios y ciudades donde existan demandas sociales y económicas acumuladas como consecuencia del olvido por parte de los diferentes gobiernos de turno.

Juan Bosch no creó al PLD para que sus altos funcionarios se enriquecieran una vez llegado al poder, sino para que estuviera  en capacidad y disposición en cada momento histórico, de entrar en contacto directo con la sociedad especialmente con los que necesitan la mano amiga, los que carecen de salud, de educación y de los recursos económicos para salir adelante.

Si bien es cierto que el PLD desde el poder a contribuido con e progreso y desarrollo de la población, no es menos cierto que también se ha convertido en una organización que sólo  recuerda medianamente a su militancia en tiempos electorales porque necesita que ellos salgan a buscar los votos, pero una vez transcurre el proceso y resultan vencedores del torneo electoral, el golpeo, la dejadez y la burla se imponen en la cabeza de la mayoría de sus líderes ubicados  en el comité central y político, impidiendo desde sus respectivas posiciones en el Estado que, quienes han realizado los trabajos puedan adquirir empleos y soluciones concretas a los inconvenientes surgidos en los barrios pobres de la capital y del interior del país. 

Esa actitud perversa, altanera y prepotente que tienen los altos dirigentes del PLD y  los funcionarios públicos del gobierno es la que ha permitido que el partido formado por el maestro Juan Bosch, pese haber ganado las elecciones reduzca en el seno del pueblo la popularidad y admiración que sentían los dominicanos por la obra creada por el creador de La Mañosa y Composición Social Dominicana.

El PLD tiene ahora que entrar en contacto con sus bases  creando una relación estrecha de empoderamiento a través de las acciones sociales y económicas, a fin de que los organismos intermedios como conocedores que son de los problemas y necesidades de los barrios, resuelvan y mejoren las condiciones de vida de los sectores populares que por muchos años han sido excluidos y relegados a estar en la pobreza.

Si la organización morada no es capaz de hacer lo que plateamos y al mismo tiempo renovar las anquilosadas estructuras de intermedios y luego de su alta y burocratizada dirección nacional, la votación del PLD en el 2016, aunque venga de nuevo como candidato Leonel Fernández, será pírrica; lo que podría dar pies al surgimiento de una nueva opción de poder en franco detrimento de la obra creada por el insigne maestro del pueblo dominicano, Juan Bosch.

Por eso creo pertinente advertirle al presidente electo que es un hombre ecuánime, serio, capaz,  solidario y conocedor de las penurias que han pasados sus compañeros, que asuma a partir del 16 de agosto, la tarea de entregarle a los peledeístas los poderes para que las soluciones lleguen realmente sin pérdida de tiempo a quienes las necesiten sin tomar en cuenta su color partidario. 

Pues estoy  seguro y consciente que Danilo Medina no escatimará esfuerzo para hacer posible que continúe a pasos firmes, pero con mayor equidad el progreso y desarrollo del pueblo dominicano, pero  siempre llevado de la mano de los verdaderos herederos del patriota e insigne maestro del pueblo dominicano don Juan Bosch y Gaviño.

Danilo Medina debe tratar de percatarse mediante un estudio por barrios y comunidades del país de  quienes son los auténticos dirigentes y líderes comunitarios que han dado casi la vida por su organización haciendo lo posible para que esta se irradie en el corazón de los dominicanos, pero que por su seriedad y respeto a los principios que le dieron origen al PLD, han sido pateados, relegados y olvidados por quienes en la actualidad detentan el poder y a su vez controlan y dirigen las altas instancias del partido morado en franca violación a las normas estatutarias de la misma.

Así pues, confiamos en Danilo, ya que él es acreedor de las verdaderas ideas y principios que le dieron origen al PLD, cuando fue fundado en 1973 por el maestro y guía del pueblo dominicano.   Ahora nunca señor presidente!