Ser honrado es ser consciente

Por Carlos Luis Baron viernes 10 de febrero, 2012

Si una persona tiene fama de honrada, sus probabilidades de triunfar en la vida serán mayores. La integridad genera confianza, ingrediente esencial de la receta del éxito a corto y largo plazo.

Pero ¿qué sucede cuando el dinero y las cosas que se pueden comprar con él se convierten en el único fin de una persona? Aquellos cuyo principal objetivo es hacerse de dinero se sienten más tentados a actuar con deshonestidad a fin de obtenerlo.

Sin embargo, es probable que se den cuenta demasiado tarde de que su falta de honradez les ha robado la oportunidad de alcanzar el verdadero triunfo. En realidad, el amor al dinero mal habido causa muchos sufrimientos en la consciencia del infractor.

“A veces la factura tarda, pero siempre llega”. En otras palabras, de una forma u otras, los actos desleales siempre traen malas consecuencias.

Pero, para mí, no hay nada más valioso que tener una consciencia limpia y saber que poseo la aprobación del Creador. Por ello, en todo momento sigo el principio de la honradez, que es diafanidad de existencia.

Decir la verdad, ser cumplidor, ser confiable, ser honrado, ser justo, y respetar las leyes; son principios éticos que gradualmente se han perdido con el tiempo…

La dignidad humana no tiene precio. Su importancia fundamental está en las buenas acciones, en la tranquilidad de espíritu e integridad comprometida con la responsabilidad de vida en sociedad.

Maguá Moquete Paredes es vice-presidente de la Cámara Dominicana de la Prensa Regional, Inc. (CADOPRE). Periodista, comunicólogo, diplomático. Maestría en defensa y seguridad nacional, geopolítica del Caribe, y, derecho y relaciones internacionales.

E.mail: maguamoqueteparedes@yahoo.com