Sigue recuento mientras suníes advierten intento amañar resultado

Por domingo 16 de octubre, 2005

Bagdad,(EFE).- El recuento de votos del referéndum de ayer continúa en Irak, mientras los suníes advierten contra los supuestos intentos de amañar los resultados de la consulta.

Los votos de cada urna son contados al menos dos veces, y esa es la razón de que el anuncio de los resultados lleve al menos 48 horas desde el cierre de los colegios, según dijo Abdel Husein Handawi, miembro de la comisión Electoral Suprema.

Los 250 empleados que trabajan en las tareas de recuento han seguido recibiendo hoy urnas desde lugares alejados del país, dijo.

Los funcionarios cuentan dos veces los votos de cada urna, y luego introducen los datos en ordenadores.

Tras la medianoche de hoy, podrían anunciarse algunos datos parciales, aseguró Handawi, pero habrá que esperar más de 24 horas para conocer los resultados totales.

En cuanto a la participación, repitió el dato "estimativo" de un 61 por ciento, pero recalcó que esta cifra no es oficial, por lo que aún podría variar.

Los resultados son aún inciertos, dada la sorpresa que ha supuesto el bajo voto en las algunas regiones chiíes y kurdas y la alta participación en provincias suníes.

El político suní Saleh al Mutlaq, portavoz del partido Consejo del Diálogo Nacional, afirmó hoy que "los resultados que tenemos en nuestras manos afirman que el noble pueblo iraquí ha dicho un enérgico "no" a la constitución", y advirtió contra los intentos de amañar los resultados.

Según él, muchos iraquíes chiíes y kurdos también rechazaron la constitución con su baja participación en el referéndum, mientras que la población del centro y oeste del país (suníes) expresaron este rechazo votando en contra.

Mutlaq aseguró que 1.600 observadores de su partido destacados en todo el país indicaron que el 95 por ciento de los árabes suníes se pronunciaron en contra del texto.

Según las leyes iraquíes, si tres o más provincias de Irak rechazan la constitución con porcentajes superiores a los dos tercios de votantes, el texto queda invalidado.

Esta cláusula se introdujo por presiones de los partidos kurdos, pero ahora resulta que podría ser aprovechada por los suníes para hacer fracasar el texto.

"Creo que no conviene a EEUU ni a los iraquíes imponer esa Constitución contra la voluntad popular", advirtió Mutlaq, que reaccionaba así contra las declaraciones de la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, que hoy auguraba un éxito del "sí" en el referéndum.

Para Mutlaq, está claro que Rice pretende con esas declaraciones influir en los trabajos de la Comisión Electoral.

"Advertimos de los riesgos de que se falsifiquen los resultados y de que (la constitución) se imponga por la fuerza, porque algo así generará reacciones imposibles de contener", recalcó en rueda de prensa Mutlaq.

El dirigente suní subrayó que entre la respuesta a cualquier intento de amaño figura la desobediencia civil, aunque recordó que "no la deseamos en aras de la unidad, la integridad y la seguridad de nuestro pueblo y país".

Y entretanto, las fuerzas estadounidenses no descansan en sus campañas contra la insurgencia, y hoy acabaron con la vida de diez presuntos terroristas en tres incidentes distintos en la localidad de Karabela, cerca de la frontera con Siria.

Según el comunicado del mando estadounidense, sus soldados descubrieron a cinco hombres armados que tomaban posiciones para atacar a las tropas de EEUU con proyectiles de morteros.

La información fue trasladada al mando militar, que hizo que aviones de combate bombardeasen la zona donde se refugiaban los sospechosos, que murieron en el ataque.

En otro incidente en la misma ciudad, situada a 15 kilómetros de la frontera siria, las tropas estadounidenses acabaron con la vida de tres insurgentes que se habían hecho fuertes en el interior de una vivienda.

Además, según el mando militar, los uniformados se incautaron de "gran cantidad" de armas y munición.

La nota estadounidense añade que otros dos presuntos terroristas murieron cuando trataban de huir de una "vivienda sospechosa", por lo que los soldados estadounidenses tuvieron que abatirles.

Karabela es una de las localidades del oeste de Irak escenario de una campaña militar estadounidense destinada a acabar "con los feudos de los terroristas". EFE