Sin autoridad

Por Carlos Luis Baron viernes 10 de febrero, 2012

Somos un país sin educación doméstica. En el fondo es que no hay una figura de autoridad aceptada a nivel familiar. Como parte del desarrollo humano para vivir en sociedad está el aceptar la autoridad, si no aprendemos de niños a reconocer una autoridad y asimilarla, luego nos es casi imposible el crecer, entendiendo, que hay o se debe uno ajustar a las reglas de la sociedad para poder convivir en paz. El gran problema es que a veces en el hogar ésto no está definido. El padre no existe, la madre no está presente por razones de trabajo, o hay más de un hombre en la vida de la madre, pero ninguno asume el role de autoridad, no digo poder, sino autoridad. Todos al llegar a la esquina de la calle vemos el letrero de PARE y lo leemos, pero sin efecto alguno. Por su forma sabemos que tenemos que detenernos, PARE, pero no lo hacemos, solemos disminuir la velocidad, si acaso, y empezamos a forzar nuestro cruzar la calle o avenida. El letrero no tiene asidero en nuestra mente de que esta allí para cumplir una función de prevenir un choque y normatizar la vida vehicular. No reconocemos la autoridad implícita que el letrero tiene de por si, ni la autoridad de quien lo instaló. ¿Por qué sucede esto? Porque damos como bueno y válido que el autobus grande tiene más poder de pasar la esquina que la voladora más pequeña en tamaño, y ésta sobre la yeepeta y ésta a su vez o cualquier otra forma vehicular . El grande gana a la fuerza. No obstante, los grandes ganadores son los motores, los cuales van zigzagueando metiéndose entre los autos, subiéndose en las aceras, toqueteando los carros con su cajones de delivery, tropezando con todos los retrovisores a su paso y llevándose de encuentro al peatón que se le cruce. Esto se aplica a motores civiles y no civiles. Los motoristas saben leer y cuando el letrero dice que en el elevado no debe ser usado por motoristas, ellos se meten, pues en su fuero interno está claro que nadie los va a agarrar, nadie los va a apresar, nadie les va a decir algo si ellos son más ágiles y veloces. Por supuesto, a la hora de perder, son los motoristas los que más pierden: brazo, pierna, cabeza, vida Sucede porque hemos aprendido con el ejemplo que la placa oficial tiene más poder que la no oficial, y si chocas con un camión de la basura o ella te da, ¿quién paga? ¿El Ayuntamiento? Hemos aprendido que el conductor con uniforme militar puede más que el civil y el civil que es militar retirado puede más que el civil- civil. Hemos aprendido que cualquier funcionario tiene a su servicio un policía en un gran motor que le va abriendo el paso no importa la luz roja, el signo de pare o si es cruzar de calle a avenida, el motor gana; y por supuesto, yo trato de colarme en la fila de carros escoltados y así aprovecharme de ese privilegio momentáneamente, total!! Lo mismo sucede con las ambulancias las cuales usan su sirena para que le abran paso aunque no tengan emergencia alguna ni de ir ni de venir y también las uso como abre caminos, me cuelo y cruzo. Hemos aprendido que cuando hay un cruce algo entaponado y un auto detrás en la fila suena su sirena, el Amet de una vez empieza a movilizar los autos para que el auto de la sirena pase no importa nada más. De más está decir que yo también quisiera tener una sirena de esas y disfrutar de su efecto mágico. Por tanto, tenemos el problema de falta de autoridad doméstica y el mal ejemplo publico, sin mencionar el uso de la tarjetica que me respalde versus el que no la tiene, o el ser hijo de “alguien” y no serlo. No, no es falta de educación, es no darnos cuenta que ante la ley todos somos iguales y debemos ser tratados igualmente. Es parte de nuestro vivir diario, hasta para conseguir un trabajo siempre buscamos si "alguien" conoce a "alguien" que nos dé una mano e influya. Si es para conseguir que nos paguen un trabajo ya entregado hacemos lo mismo, máxime si es del gobierno, no he dicho Estado que es lo correcto. Todos leemos el cartel NO ESTACIONE, pero no significa nada aunque la calle se entapone porque yo me paré precisamente ahí y se supone que sólo haya parqueos de un solo lado de la calle no de los dos, pues eso evita que se transite con fluidez. Pensamos que quién me va a quitar el carro de ahí? Quién me va a poner una multa y si me la ponen, de aquí a que yo la pague… No es que no sepamos leer, ni es por ignorancia que nos paramos mal, es porque no reconocemos la autoridad que ese cartel tiene porque en el fondo nadie le da autoridad al cartel en si, las mismas autoridades lo ignoran. La Policía de Tránsito Especializada, AMET, ve y no dice nada. Si ando en un motor sé que tengo que llevar el casco, no colgado a un lado, sino puesto, protegiendo la cabeza, pero si tengo pasajero detrás éste siempre va sin casco, no hay dos cascos, a penas uno.

Pero ese día el AMET no tiene instrucciones de detener los motores y le pasan por al lado y ni pestaña. A propósito, se han dado cuenta que en la ciudad de Higuey donde hay motorista como enjambre de avispas, que salen de todas partes, prácticamente nadie tiene casco y casi ningún motor tiene placa, por lo que me cuestiono si alguno de los motoristas tendrá licencia.

¿Y la autoridad de tránsito en esa ciudad? No es que yo no sepa que no debo detenerme en el semáforo sobre las lineas blancas que son para los peatones cruzar, es que hemos aprendido que el peatón no es gente, el auto está primero que el peatón y el agente de tránsito opina igual, primero le da el paso al auto y al otro auto, y al otro auto y ya de ultimo, si acaso lo ve, al peatón. No insistamos que es fata de educación escolar, es falta de capacidad de convivir en sociedad . Es un problema que viene del hogar, un mal doméstico, el de reconocer y aceptar la autoridad.

A su vez las Autoridades debiesen tener presente que no deben hacer uso inadecuado de su autoridad, poder que nosotros se la hemos delegado, pues es nuestra como pueblo. Deben no olvidar que su función dentro de la sociedad no es crear privilegios, sino luchar por la igualdad de condiciones y respetar y hacer respetar lo que está escrito.