Síndico de Santiago entrega viviendas a familias pobres

Por viernes 1 de agosto, 2008

SANTIAGO DE LOS CABALLEROS , 1 de Agosto 2008.- Tres empobrecidas familias de la comunidad suburbana de Guayabal y de los populosos sectores de Pekín y Cristo Rey, en la zona Sur de esta ciudad, resultaron beneficiadas con la entrega de modestas viviendas por parte del síndico José Enrique Sued Sem.

Los favorecidos fueron los esposos Ana Belkis Flete y Nelson Radhamés Pichardo, de Guayabal, y Ambekis Santos y Juan Francisco de los Santos, así como la viuda Norman Altagracia Peña, de Pekín y Cristo Rey, respectivamente.

Con estas tres, suman 60 las casas entregadas por el síndico a personas de limitados recursos económicos cumpliendo con su palabra de proporcionarles mejores condiciones de vida a estas familias.

El 2 de marzo del 2006 el ejecutivo municipal prometió a Ana Belkis y Grullón Pichardo de Guayabal que si era favorecido con el voto para síndico, le haría su casita la cual se le caía prácticamente encima, ya que se encontraba en muy mal estado.

“Hoy estamos recibiendo las llaves y nos sentimos altamente agradecidos de este síndico que ve por nosotros, los pobres”, dijo con palabras emocionadas Grullón Pichardo, quien es padre de Melisa y Evelina.

Otras promesas cumplidas por el alcalde fue las que hizo a la familia Santos y a la viuda Peña, de 59 años, residentes en la 27 Segunda, 101 de Pekin y en la Santa Lucía número 8 del empobrecido sector de Cristo Rey, en la zona Sur.

El caso de la señora Peña era patético ya que se trata de una mujer sola y con diez hijos, aunque no todos viven con ella. Su vivienda estaba en completo estado de deterioro hasta que el síndico conoció de su situación y ordenó la construcción de una nueva.

Las casas entregadas por Sued Sem, en compañía del director de Obras Públicas Municipales arquitecto Martín Durán, cuentan con sala, comedor, dos aposentos, baño, cocina y otras comodidades.

El costo estuvo en el orden de los 250 mil pesos cada una.

Otras viviendas están prácticamente listas para ser entregadas en los próximos días, mientras que varias más se encuentran en proceso de construcción, en tanto que el síndico evalúa otras solicitudes de familias pobres para mejorarles las suyas, en un gesto que habla muy bien de su solidaridad y sensibilidad humana.