Siria cede y permite que sospechosos crimen Hariri vayan a Viena

Por viernes 25 de noviembre, 2005

Damasco, 25 nov (EFE).- Siria dio hoy su brazo a torcer y accedió a que los cinco sospechosos por el asesinato del ex primer ministro libanés Rafic Hariri y veinte personas más sean interrogados en la sede de la ONU en Viena.

Así, Damasco consigue evitar, al menos de momento, un choque frontal con la comunidad internacional, con este anuncio que llega tres semanas antes de que el comité investigador internacional sobre el asesinato de Hariri, presidido por el fiscal alemán Detlev Mehlis, presente su informe definitivo.

El pasado 31 de octubre, el Consejo de Seguridad de la ONU advirtió a Siria de que debía cumplir la resolución 1636 y colaborar con la comisión internacional que dirige Mehlis o, en caso contrario, arriesgarse a posibles sanciones.

"A la luz de las garantías ofrecidas a Siria, que están en armonía con lo que Siria buscaba (…) hemos acordado informar a Mehlis de que aceptamos su compromiso de venir a oír a las cinco personas sirias en la sede de la ONU en Viena", dijo en rueda de prensa el viceministro de Exteriores, Walid Al Muallem.

Hasta el momento, Mehlis ha insistido en que los cinco sospechosos sirios, todos ellos altos responsables de la seguridad del país, sean interrogados en el cuartel general de su comisión investigadora, en Monteverde (Líbano).

La opción de Viena no ha sido públicamente comunicada por Mehlis, pero Al Muallem aseguró hoy que fue propuesta por Mehlis en una reunión el pasado 18 de noviembre en Barcelona con el asesor sirio de la presidencia, Riad al Dawd.

El viceministro informó de que los cinco sospechosos viajarán con sendos abogados y de que existen garantías de que volverán a su país, ya que "un miembro permanente del Consejo de Seguridad" (que no nombró) así lo ha garantizado.

La inesperada decisión siria puede disuadir a Mehlis de notificar al Consejo de Seguridad la falta de cooperación siria, algo que podría haber sido fatal para Damasco porque le habría expuesto a inmediatas sanciones.

Ayer mismo el ministro sirio de Exteriores, Faruk Chara, acusó al propio Mehlis de negarse a colaborar con Siria en la busca de una posible alternativa para los interrogatorios.

En un principio, Siria pidió que los interrogatorios fueran en su territorio, y luego, según dijo ayer Chara, propuso a Mehlis hacerlos en los cuarteles de las fuerzas de la ONU en el Golán, que vigilan la zona desmilitarizada entre Siria y la meseta ocupada por Israel desde 1967.

Al Muallem aseguró hoy que Viena era "la solución intermedia" entre lo que quería Siria y lo que exigía Mehlis, y no dio explicaciones sobre qué ha llevado a Damasco a cambiar de opinión.

Según fuentes diplomáticas, entre las cinco personas a las que Mehlis quiere interrogar figura el general Rustom Ghazaleh, ex jefe de la inteligencia militar siria en Líbano, así como el general Asef Shawkat, jefe de la inteligencia militar y cuñado del presidente sirio, Bachar al Asad.

Sin embargo, algunas fuentes en Damasco aseguran que el cuñado de Bachar ha "caído" de la lista de sospechosos, pero este extremo está por confirmar.

El ex primer ministro libanés Rafic Hariri fue asesinado el pasado 14 de febrero por una potente bomba junto al paseo marítimo, que mató además a veinte personas que viajaban con él.

Las investigaciones han llevado ya a la cárcel a cuatro altos cargos de la seguridad libanesa, que en el momento del asesinato trabajaban codo con codo con la seguridad siria, omnipresente en el Líbano hasta su salida del país el pasado abril. EFE