Socialistas UE reclaman a Turquía rápido reconocimiento Chipre

Por martes 4 de octubre, 2005

Bruselas, (EFE).- El grupo Socialista del Parlamento Europeo se felicitó hoy por la apertura de las negociaciones de adhesión con Turquía, aunque advirtió de que supervisará de forma "rigurosa e intensiva" el proceso, y pidió a Ankara que facilite su desarrollo mediante un rápido reconocimiento diplomático de Chipre.

"No es un tema de las negociaciones, es una condición previa para mantener las negociaciones", dijo el presidente del grupo, Martin Schulz, que consideró que ésta es también la opinión expresada por el pleno del Parlamento Europeo en su resolución del pasado 28 de septiembre.

Schulz también aludió a esta resolución al señalar que "para cualquier nueva ampliación, la reforma de la Unión Europea sobre la base del proceso constitucional resulta absolutamente esencial".

El vicepresidente del grupo Jan Marinus Wiersma dijo por su parte que para que el proceso se inicie de forma adecuada, Turquía debe aplicar la extensión del acuerdo aduanero a los diez nuevos Estados miembros, incluido Chipre, así como lograr nuevos avances en materia de democracia y derechos humanos.

"La rápida resolución de estas cuestiones permitirá una concentración plena en las negociaciones propiamente dichas", agregó.

El Grupo Socialista criticó la imagen ofrecida ayer, lunes, por los ministros de Exteriores de la UE antes de decidir la apertura de las negociaciones, y en particular la actuación de la delegación austríaca, que bloqueó durante largo tiempo el acuerdo por su exigencia de situar la posibilidad de una asociación privilegiada y no sólo la adhesión plena, entre los objetivos del proceso .

"El comportamiento de Gobierno austríaco en los últimos días fue profundamente lamentable. Fue negativo ver a Austria, futura presidencia del Consejo, abandonando la posición sobre Turquía que había mantenido durante muchos años", dijo Hannes Swoboda, también vicepresidente del grupo socialista y austríaco de nacionalidad.

"Esta actitud ha hecho un muy mal servicio a la Unión Europea al dañar tanto su credibilidad internacional como al propio Gobierno austríaco", consideró Swoboda. EFE