Soldados de la Marina de Guerra dominicana reciben trece pesos para comida, desayuno y cena

Por Carlos Luis Baron martes 16 de noviembre, 2010

Una grave crisis afecta a la Marina de Guerra institución militar que ha visto reducir sus actividades por la falta de recursos para las compras de materiales y otras utilidades que son propias para su buen funcionamiento. Una fuente que habló para este medio informativo, reveló que los almacenes de esa institución están completamente vacíos, ya que desde hace tiempo los suplidores han suspendido el crédito por alegado falto de pago. El combustible ha sido estrictamente restringido y solo a determinados oficiales cercanos al Jefe de estado mayor Homero Luis Lajara Solá se les permite acceso a la bomba que opera en la base naval.

Para tales fines Lajara Solá ha designado a uno de su más cercano colaboradores un capitán de corbeta de apellido Ventura para que se encargue del departamento de combustible y que no despache ni un solo galón sin su debida autorización, lo que ha generado una situación incomoda entre los oficiales y subalternos.

En cuanto a las raciones alimenticias según contó la fuente los marinos reciben la “migaja” de trece pesos diario para comida desayuno

y cena dinero que es entregado a los respectivos comandantes de bases y cuarteles, quienes tienen que hacer malabares para poder cumplir con el compromiso de alimentar a estos militares que están bajo sus ordenes.

Se entienden que aunque el gobierno del presidente Leonel Fernández ha dispuesto una reducción de un 20 por ciento en las asignaciones a las instituciones estatales como consecuencia de la crisis económica que nos afecta, sus incumbentes mantienen los mismo privilegios y solo se perjudican los llamados “hijos de machepa”. Aunque parte de esta situación ha sido heredada por el actual jefe de la Marina de Guerra, Luis Homero Lajara Solá, se entendido que la misma podría cambiar o mejorar con su designación al frente de ese organismo pero al parecer nada ha variado.

De igual forma un alistado de esa institución percibe como sueldo la mísera cantidad tres mil ochocientos pesos con los que tiene que cubrir la manutención de su familia, pago de casa, transporte y otros.

En tanto que un coronel cobra la suma de trece mil ochocientos pesos mensuales, menos de 500 diarios y tiene que pagar combustible, comida, casa y otros.