Solidaridad

Por Carlos Luis Baron lunes 9 de julio, 2012

La solidaridad hoy tiene un nuevo nombre. Ya no se trata de la concertación de fuerzas para llevar la revolución armada a otras tierras. Ahora, son esfuerzos entre gobiernos para hacer más fácil la gobernabilidad.

La idea izquierdista de principio del siglo pasado de que era inminente la revolución mundial, comenzando por los países más atrasados, fracasó en medio de la burocracia y la incapacidad de su liderazgo.

Muchas buenas intenciones y sacrificios se perdieron en el camino, y la revolución que costó tanta sangre, se quedó a medias, todavía con páginas por escribir, y los problemas sociales iguales o con males más profundos.

En muchos países de América Latina los izquierdistas de la etapa del foquismo y el terrorismo cambiaron de miras. Se dispusieron a trabajar para conseguir el poder por medio de los votos. Así lo lograron desde Bolivia hasta Brasil.

Y se dio el experimento de Chávez, que siendo un producto de las fuerzas militares de élite de Venezuela, se enfrentó a la corruptela política, y estableció nuevos parametros de gobierno.

Ayer, para hacer la revolución, habia que contar con la exportación de hombres, de sacrificios y de jornadas de lucha.

Pero el foquismo quedó atrás, y la perestroika sepultó al socialismo de rostro humano, como unos le llamaron, por lo que la nueva fórmula de hoy debe ser gobernar para enfrentar la pobreza.

En América Latina tenemos a Brasil y Venezuela como dos ejemplos de gobiernos progresistas, y que están ofreciendo su apoyo a las naciones del continente, para lograr que den un paso hacia el desarrollo.

Desde luego, que todo no pasará de simples paliativos, hasta que haya una distribución más equitativa de las riquezas, y que no siga creciendo el ejército de muertos de hambre.

Los dominicanos hoy estamos en plena conciencia de lo importante de la solidaridad y la lucha hermanada entre todos los gobiernos progresistas del área.

Llama la atención que estan fuera del país, ahora mismo, el Presidente de la República, doctor Leonel Fernández, y el Presidente Electo, Danilo Medina. Las dos giras van en beneficio del desarrollo nacional.

Y es que no se puede enfrente solo los problemas de hambre, de miseria, de abandono social, que sufren los países pobres del continente.

Ha llegado la hora de que esa solidaridad vaya dirigida fundamentalmente a que se mejoren las condiciones de vida de las masas irredentas, que se encuentran abandonadas a su suerte, y que necesitan que se vaya en su auxilio.

Hay que ampliar los programas de educación, de salud, de pleno empleo, de asistencia social. No en forma paternalista, sino como una obligación real del Estado.

Se debe arrastrar a ese compromso al sector privado, que luce indolente de los problemas de la comunidad, y toda la carga social la echa sosbre los hombros del gobierno de turno.

Como se busca la solidaridad y la ayuda inernacional, así mismo los dominicanos que ejercen la política, o que se hacen ricos con el comercio, deben comprender que solidaridad es el nombre de la paz.

Sin ayuda efectiva a los grupos marginados, para que puedan paliar sus necesidades extremas, seguiremos viviendo encima de un volcán a punto de hacer erupción.

Saludamos las iniciativas de acercamiento internacional del Presidente Fernández y del Presidente Electo Medina, pòrque esfuerzos de este tipo coayudan a impulsar el desarrollo nacional.