Solo Miguel tiene en sus manos el futuro de Miguel

Por Carlos Luis Baron martes 17 de enero, 2012

Política es política, y “como proceso orientado ideológicamente hacia la toma de decisiones para la consecución de los objetivos de un grupo”, se maneja. Es falibilismo la doctrina lógica que sostiene la posibilidad de que una proposición dada puede ser negada, cambiando su valor de verdad y a partir de ella obtener una nueva discriminación certera acerca de lo conocido. El falibilismo puede entonces entenderse como la posibilidad de que todo conocimiento puede, en principio, ser erróneo.

Las exhortaciones pues, a la apertura mental y al libre intercambio de ideas siempre continuará atrayendo la atención propia de actores y de intérpretes. Nos dejó el patricio Juan Pablo Duarte: “La política no es una especulación; es la Ciencia más pura y la más digna, después de la Filosofía, de ocupar las inteligencias nobles.” En política, en todas partes han incursionado profesionales de la ingeniería que han llegado a ser regentes de sus pueblos. Herbert Hoover, Jimmy Carter en USA.; Manuel Prado, Alberto Fujimori en Perú; Pascual Ortiz Rubio en México; Eduardo Frei en Chile; Virgilio Barco en Colombia; Francisco Rodríguez en Panamá; Hipólito Mejía en Rep. Dominicana; Mahmud Admadineyah en Irán; Abdelraim Elkib en Libia, y otros. Miguel Vargas, ingeniero próspero y renombrado, político jalonado en principio por su compadre Hatuey D’ Camps; que en el 2008 perdió dirigir el país, al ser derrotado por Leonel Fernández, tuvo en ese certamen electoral un exitoso y honroso rol; personalmente de partido a partido superó al candidato ganador, adicionando logros. Es un fenómeno político que in extenso no fracasó. Y es un sacrificado por su partido. El hoy presidente Leonel Fernández, tiene la intención de volver a serlo en el año 2016; y lógico es que con su habilidad trille hacia la mejor viabilidad de su proyectada determinación. Acuerdo de las corbatas azules y endoso de participación en la conformación de estamentos del Poder, entre otras. Y si es cierto que PLDeístas y Reformistas sufragaron para favorecer a Hipólito Mejía (reclamo de los seguidores de Miguel) en la nominación a la candidatura presidencial, entonces Miguel Vargas recibió sobre su frente un beso impopular que temporalmente le quitó del medio para el 2012, extrapolándole a que no reciba en el 1916 el beso cálido más duradero, de la gloria, que significa alcanzar la primera magistratura de la nación. Una vez me contaron que un americano, un ruso, la abuela, y su nieta, viajaban en un tren. Al atravesar un primer túnel se fue la luz; el americano se besó la mano con estruendo y le dio al ruso una trompada en un ojo.

Al salir del túnel la abuela pensó: – Bueno parece que uno de éstos dos trató de besar a mi nieta y ella le metió; la nieta pensó: – Parece que uno de ellos quiso besarme, se equivocó besando a mi abuela y ella lo golpeó; el ruso pensó: – El americano besó a la muchacha y ella arremetió; y el americano pensó: – Cuando el tren se meta en el próximo túnel me vuelvo a besar la mano y le doy otra trompada al ruso en el otro ojo.

Ciudadanos varios en este país nuestro de las maravillas sin Alicia, desconocen el falibilismo de la verdadera realidad procesal del certamen que concluyó elegir al candidato del PRD. El resultado y la reyerta de Miguel e Hipólito conduce a que los PLDeistas piensen: Nos quitamos a Miguel de encima y vamos (creen) más suaves en el 2012; le transferimos poder a Miguel para que se estimule, ufane y no ceda; la acción regirá a que para el 2016 Miguel pierda respaldo.

Del viaje electoral que concluirá triunfar o no el 20 de Mayo, y consecuencias posteriores, en el PRD cada cual pensará según resultado:

Miguel: No me valió, ganó no obstante contar sin mi respaldo; ó perdió, tenía que pagármela. Seré yo en el 2016, p’a que me respeten.

Los Seguidores de Miguel que no apoyaron: Que desgracia, ganó sin nosotros; ó para que sepan, ahí tienen su derrota.

Hipólito: No me apoyó, gané como quiera; ó perdí, pero que se prepare él sabrá lo que le espera.

Los Seguidores de Hipólito: No nos apoyaron y ganamos como quiera; ó que no se apure ese desleal al partido, por ahí viene el 2016.

Los Familiares: Ganó abuelo como quiera; ó perdió porque mi tío no lo apoyó. Con todo y su falta de apoyo, vuelvo a ser La Primera Dama; ó me lo impidió el Presidente del Partido.

Parece que estaba escrito no ser la primera del país; ó cojan ahora, ahí tienen, me obstaculizaron ser la Primera Dama.

Los del Partido: Es que el PRD es el PRD, vamos para el poder a disfrutar; ó claro, cómo íbamos a ganar sin el apoyo del Presidente, ya verá en el 2016, por dejarnos pasando crujías.

El Pueblo Silente: Lógico ganó como quiera, queríamos salir del PLD; ó claro “se mataron como chucumbele” como iba a ganar el partido con un dime y direte como ese.

Si el Congreso estuviese en manos del PRD, talvez sería factible la fórmula del Dos y Dos. Cabe quizás la vice-presidencia para Miguel, con la renuncia posterior de Hipólito. Y garantizarle Abinader la candidatura presidencial del 2020, orquestándose primero la posibilidad de que ocupe la vice por dos años (2014/2016), y por cuatro la del 2016 al 2020.

El que escribe, como muchísimos ciudadanos no pertenece a organización política alguna; le asiste como a todos valorar las ilusiones creadas de expectativas electorales que como no las cumplen echan a rodar las expectativas creadas; incluso “creyendo en el huevo de la lechuza” en las oportunidades en que ha tomado partido, acostumbra escribir al tenor de la razón como criterio de verdad; podemos estar equivocados, pero no exponemos consideraciones que riñan con la interpelación de nuestra conciencia. No estamos a favor ni en contra. Analizamos, que conste.

Dijo Jimmy Carter: "Algunas veces podemos ayudar a otros a resolver sus discrepancias, pero no podemos hacerlo imponiéndoles nuestras soluciones personales."

Exteriorizó Thomas Huxler: "El resultado mas valioso de toda educación, es hacer las cosas que se deben hacer a su debido tiempo."

El Prof. Juan Bosch enseño: Que la política “es un animal venenoso que en cualquier momento puede atacar a su propio dueño.”

Danilo quiere ganar en el cuadrilátero electoral, en buena lid. La discordia acarrea dificultades que robustecidas merman la posibilidad de triunfo de Hipólito. Cada quien sabe a que se atiene. Y solo Miguel tiene en sus manos el futuro de Miguel.

(leonelru1934@hotmal.com)