Sombra Ladi Di se proyecta sobre Camilla en primera visita a EEUU

Por martes 1 de noviembre, 2005

Nueva York, 1 nov (EFE).- Carlos de Inglaterra comienza hoy en Nueva York su primera visita oficial a EEUU con su esposa Camilla, que se enfrenta al difícil reto de igualar el "glamour" y la admiración que causaba en este país su antecesora, Diana de Gales. La prensa estadounidense no se lo ha puesto nada fácil a Camilla, a tenor de los artículos que hoy inundan sus páginas, y en los que se afanan en recordar la belleza, serenidad y carisma que irradiaba la princesa de Gales.

Hace justo 20 años, Diana de Gales aterrizaba por primera vez como princesa en tierra estadounidense, causando una admiración que todavía se recuerda, y que al parecer no comparte la nueva esposa de Carlos de Inglaterra, con el que se casó el pasado mes de abril.

Algunos diarios han publicado incluso fotografías de una joven y radiante Princesa de Gales, con un largo vestido de noche, abriendo un baile de Gala en la Casa Blanca con John Travolta, en 1985.

"Si Carlos y Diana eran como Fred (Astaire) y Ginger (Roger), ahora Carlos y Camilla son como Fred y Ethel", asegura, cruel, la columnista del "New York Post", Andrea Peyser, en referencia a una popular pareja de ancianos que salían en la serie de TV de Lucille Ball, en los años 50.

"Camilla va a necesitar toda la ayuda posible si quiere igualar el glamour de la princesa Diana", afirma en el" Post" la periodista Marsha Kranes, quien sostiene que la Duquesa de Cornualles carece de la "belleza y carisma" de Laidi Di.

Incluso un grupo de seguidores estadounidenses de Ladi Di, que se denominan "Diana Circle US", han anunciado que harán todo lo posible por boicotear esta visita, que interpretan como una amenaza a la memoria de la Princesa de Gales.

Varios diarios y agencias han destacado los esfuerzos que realizará la actual duquesa de Cornualles para causar una buena impresión en EEUU, a donde viaja con medio centenar de vestidos y una quincena de asistentes, entre ellos varios estilistas, peluqueros y maquilladoras.

Además, el diseñador irlandés Philip Treacy ha preparado expresamente varias pamelas para que la duquesa pueda lucirlas en su periplo norteamericano.

Para evitar suspicacias, un portavoz de Clarence House, residencia oficial en Londres del heredero a la Corona, confirmó que "el coste de los vestidos ha sido pagado por la duquesa y el príncipe de Gales", en tanto que el resto del viaje corre a cargo del Ministerio de Exteriores británico.

En sus ocho días de estancia en EEUU, la pareja tiene previsto visitar varias ciudades, la primera de ellas Nueva York, donde irán a la "Zona Cero" e inaugurarán un parque en recuerdo a las víctimas británicas de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Más tarde, visitarán la sede de las Naciones Unidas, donde almorzarán con el secretario general, Kofi Annan.

Posteriormente, cenarán en Washington con el presidente, George W. Bush, y se trasladarán a San Francisco, donde el Príncipe de Gales pronunciará una conferencia sobre Medio Ambiente, uno de sus temas favoritos.

Pero tampoco Carlos de Inglaterra lo va a tener fácil, pues una de las organizaciones de defensa de animales más combativas, PETA, ha anunciado que acompañarán a la pareja con protestas a lo largo de su itinerario.

En cada una de sus paradas, los manifestantes de PETA se disfrazarán de osos, en una singular iniciativa para exigir al Buckingham Palace que use una imitación de la piel de oso para los sombreros de la Guardia Real.

"El Príncipe Carlos es conocido por su defensa del medioambiente, por lo que tiene sentido que se oponga a la matanza de osos negros para algo tan frívolo como un sobrero de ceremonias", dijo al respecto la presidenta de PETA, Ingrid Newkirk.