Soñar no cuesta nada

Por Carlos Luis Baron sábado 25 de agosto, 2012

La verdad es que soñar no cuesta nada, y digo esto, porque al leer el discurso inaugural del nuevo presidente dominicano el señor Danilo Medina no me queda otro camino que pensar lo fácil que es hablar y soñar. El presidente dijo textualmente sobre Don Juan Emilio Bosch lo siguiente: “En esta solemne ocasión, permítanme rendir algunos homenajes de admiración y respeto:

Como no podía ser de otro modo, hoy quiero pronunciar en alto el nombre de quien fue nuestro maestro: Juan Bosch.

Líder e inspiración fundamental de nuestra democracia contemporánea, paradigma de liderazgo ético y moral, luchador incansable por liberar a nuestra patria del atraso, la miseria y la desigualdad social.

La Historia de los pueblos y de las naciones se construye con grandes ejemplos. Seres humanos que sobrevuelan la realidad con una mirada única para desbordarse en pensamiento, acción y entrega. Juan Bosch, mi maestro y el de muchos dominicanos y dominicanas, es sin duda, uno de ellos.

Don Juan: usted ya no es un nombre en la historia dominicana. Es el aire, el agua y la tierra de la patria.

Quiero que sepa que sus esfuerzos no han sido en vano y que este su discípulo será un gobernante digno de su memoria”.

Estamos totalmente de acuerdo que Don Juan fue un verdadero maestro de la decencia y la pulcritud administrativa, manejaba las finanzas nacionales con un celo tal, que parecía un viejo inmaculado detrás del mostrador de una pulpería. Puedo relatar como ejemplo lo que le sucedió a Facundo Gómez, quien siendo administrador de la Sociedad Industrial Dominicana (La Manisera) cometió un simple error de ética al ordenarle una compra de pasta de maní a una compañía británica llamada Liby, pero cuyo emporio comercial tenía relaciones de negocios con el señor Gómez desde los tiempos en que Facundo era un prospero comerciante dominicano radicado en las Antillas Holandesas. Paco como le decíamos sus amigos no se robo nada, no altero nada, no escamoteo nada, lo malo que hizo fue negociar con una firma a la que el representó en Curazao, y eso es simple y llanamente conflicto de intereses. Don Juan lo cancelo inmediatamente, y cuando Paco fue a visitarlo a su propia casa, pues eran amigos personales por más de 20 años, el presidente le dijo “Paco lo siento, pero después de lo que tú me has hecho, yo no te puedo recibir en mi casa”, y que conste que Paco fue tal vez el mayor sostenedor económico del partido en la lucha contra Trujillo y en el periodo posterior a la muerte del dictador. Esa anécdota demuestra quien era Don Juan. Lo relatado me fue contado por el propio Paco y corroborado por un primo mío quien fue el Secretario General del PRD en Aruba en los tiempos de la lucha contra el trujillato.

Ahora, si Don Juan fue el maestro de Danilo, porque el nuevo presidente sigue caminando con los mismos personajes que la voz popular sindica como corruptos, o es que en el país no hay personas honestas que puedan administrar los dineros del pueblo.

El mejor honor que el estudiante podría ofrecerle a su maestro es demostrar con hechos que aprendió la lección, entonces, porque en vez de código de ética para fines mediáticos no revive la memoria de Don Juan volviendo a reabrir el Ministerio de Recuperación de Bienes, el cual fue cerrado por el Triunvirato tan pronto derrocaron el gobierno del presidente Bosch en 1963.

Si se abriera dicho organismo y el Estado tratara de recuperar para el pueblo todo lo que le han robado desde la muerte de Trujillo hasta el presente se pagaría la deuda y sobraría dinero para construir una infinidad de aulas.

Si el presidente tuviera los forros del chamaco como le llamo el presidente de México Álvaro Obregón a Lázaro Cárdenas cuando lo aupó para la presi se le zafó a su patriarca para hacer un gobierno independiente de los que controlaban el Partido Nacional Revolucionario, las cosas se vieran de otro color en la República Dominicana. Cárdenas hizo una tremenda reforma agraria y nacionalizo el petróleo mexicano en contra de la voluntad de su partido, de la oligarquía mexicana, y por supuesto de Estados Unidos e Inglaterra que controlaban los pozos petrolíferos en ese entonces. Si Medina se independizará de su partido otro gallo cantaría, pero el presidente dominicano no lo va hacer, ni va a enviar a la cárcel a sus propias gentes, porque la culpa no es individual, es de todos, y él es parte de ese grupo.

Por lo tanto que no hable de que es discípulo de un hombre como Don Juan. Que lo demuestre con hechos claros, empezando a quitarles a los ladrones, lo que esos fariseos inmundos le han robado a un pueblo que merece mejor suerte. Por eso debo decir, que soñar no cuesta nada.

Comunicador e historiador