Soprano boricua debutará en la Opera Metropolitana de Nueva York

Por domingo 16 de octubre, 2005

NUEVA YORK._ La Opera Metropolitana de Nueva York, tiene una nueva voz hispana.

Se trata de la soprano puertorriqueña Ana María Martínez quien comenzó su carrera desde niña, cuando su madre la también cantante Evangelina Colón, le enseñó las primeras lecciones del canto.

Martínez es considera una de las sopranos líricas más completa de las últimas décadas y su prestigiosa carrera la ha llevado a ser parte de las voces más aplaudidas en la música clásica.

Actuando en algunos de los teatros, salas de conciertos y discografía más importantes del mundo, sigue seduciendo a su público a través de los años. Calificada como una de las intérpretes de ópera con mayor versatilidad y acople, se graduó en la afamada escuela de música y canto Julliard School of Music de Nueva York en 1993 y desde entonces, se convirtió en una de las más importantes estrellas, interpretando relevantes papeles en reconocidas óperas.

En 1995 fue ganadora del Premio Pepita Embril en la Operalia Internacional Singing Competition, de cuyo certamen fue anfitrión el mundialmente famoso Plácido Domingo.

Martínez se presentó por primera vez en un teatro de Queens, debut que marcó el espectacular despegue de su ascendente y sólida carrera.

Llegó a la urbe a la edad de seis años desde su natal Puerto Rico, siendo criada en la ciudad. Es oriunda de Cuayama en el área de San Juan, la capital de la isla y su padre es cubano.

Recuerda que su mamá le decía que cuando estaba embarazada de ella y su progenitora cantaba algunas canciones, la criatura se “movía” en la barriga al ritmo de la música.

“Siempre ha habido música en mi alrededor”, relata con orgullo. De su padre dice que tiene una chispa increíble y que cuando interpreta personas con esa característica, siempre cree ver a su papá a través de ellos.

Su progenitor es sico analista y la artista lo considera como un hombre de mucha sensibilidad. También estudió en el Conservatorio de Boston, haciendo especialidad en Drama y Baile y luego llegó a la escuela Julliard, graduándose en una concentración de música y canto clásico.

Allí estudió durante cuatro años y después hizo una maestría por dos más. La zarzuela “Los Gavilanes” que fue presentada en el teatro Thalía de Queens, le abrió su primera oportunidad como profesional.

En esa obra, actuó junto a su madre.

Además de dedicarse profesionalmente al canto, Ana María tuvo que emplearse en la misma escuela Julliard y en otras instituciones para subsistir, incluyendo el trabajo de “bartender” en un club nocturno de Nueva York. Recientemente casada con otro intérprete, dice que entre sus hobbys están el de la lectura e informarse de lo que pasa en el mundo.

Martínez debutará en la Opera Metropolitana de Nueva York el próximo 19 de noviembre, que considera un gran honor y un reto importante.

Allí actuará junto a la soprano dominicana Nancy Fabiola Herrera, de quien fue compañera de estudios en Julliard. Recuerda que aunque ambas vivieron juntas en sus tiempos de estudiantes, nunca han actuado en un mismo escenario, lo que harán en esta ocasión.

De las tres funciones que Martínez protagonizará, dos serán junto a la dominicana.