Subrayan importancia de situar a las personas en el centro de la acción política

Por sábado 15 de octubre, 2005

Salamanca (España), 15 oct (EFE).- El Rey Juan Carlos y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, clausuraron hoy la XV Cumbre Iberoamericana subrayando el "nuevo impulso" dado a la organización y la importancia de situar a las personas, su bienestar y sus problemas en el centro de la acción política. La capilla del Colegio Fonseca acogió la clausura de la Cumbre, ceremonia a la que además de los jefes de Estado y de Gobierno iberoamericanos también asistieron la Reina y el Príncipe Felipe.

En su intervención, Don Juan Carlos aseguró que este foro "nos reafirma en la convicción de que es mucho lo que la Comunidad Iberoamericana puede aportar a nuestros pueblos y naciones".

El Rey consideró también que, en Salamanca, se ha dado un impulso "fundamental" a la organización con la puesta en marcha de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) cuya misión es la de "lograr una mayor cohesión interna de nuestro espacio iberoamericano y hacerlo más presente y activo en el mundo".

Valoró también que, a lo largo de las dos jornadas de trabajo, se hayan debatido cuestiones que inciden directamente sobre el bienestar de sus ciudadanos y sobre el papel que "la gran familia de Naciones Iberoamericanas" debe desempeñar en el contexto internacional.

Por su parte, Rodríguez Zapatero consideró que la Cumbre de Salamanca ha supuesto el inicio de "una nueva andadura" de esta comunidad, y apeló a seguir dando pasos para lograr una asociación estratégica entre la UE y América Latina.

Subrayó también que convertir la Cumbre en "un alegato en favor de la paz y de un futuro conciliador" ha sido un éxito y sus resultados han de llenar de satisfacción a todos los participantes.

Así, consideró que el punto más destacable de la agenda común es la lucha contra la pobreza y la desigualdad, "un desafío que no puede esperar", dijo.

Por ello, Zapatero instó a todos a sumar esfuerzos tanto en ese asunto como en el fenómeno de las migraciones y subrayó que la creación de la SEGIB debe servir también para que Iberoamérica tenga una voz propia y fuerte en el mundo ya que "es tiempo de colaboración y de esfuerzos compartidos".

Tras señalar que Iberoamérica quiere reconocerse en el deseo de un mundo más justo y más solidario, afirmó que eso sólo es posible "cuando la justicia, la solidaridad y la paz germinan dentro de las sociedades que así lo desean".

Además de los representantes de los 22 países miembros de la organización, entre el público reunido para la ceremonia también se encontraban la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y los ministros de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, y el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera.

La clausura también contó con la intervención del secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, quien subrayó el esfuerzo realizado por todos para "cambiar la retórica por hechos concretos" y volver dotar de contenidos este foro.

"Creo que seremos capaces de traducir la diplomacia de las palabras en acciones concretas", aseguró Iglesias, quien explicó que el foro se ha cerrado con la aprobación de la Declaración de Salamanca, un documento con un treintena de propuestas que abordan la mayor parte de los problemas que afectan a la región.

A este texto se añaden quince "comunicaciones especiales" en la que los gobernantes se han pronunciado sobre temas como el bloqueo de Estados Unidos a Cuba, la lucha antiterrorista, la violencia en Colombia.

"Llevo cargadas las alforjas con mucho mandatos", precisó el responsable de la SEGIB.

Salamanca legó hoy el testigo de estas citas anuales a Montevideo, ciudad que albergará la próxima cumbre en otoño de 2006, según anunció el presidente uruguayo, Tabaré Vazquez, en el acto de clausura.

El mandatario uruguayo quiso compartir con el resto de sus colegas "la enorme alegría" de su país por ser el anfitrión de una cita "en cuya preparación ya estamos trabajando".

Vázquez señaló que el contenido de la que será la cumbre número dieciséis será definida en las reuniones sectoriales que se celebrarán a lo largo de este año.

"Estamos unidos por una larga historia, cierta sabiduría y un porvenir que ya llegó", agregó el gobernante uruguayo, quien afirmó que la reunión de Salamanca ha servido para reafirmar estos foros.