Sueño y Alfabetización

Por Carlos Luis Baron miércoles 18 de enero, 2012

La República Dominicana tiene más de un millón de personas que carecen de educación básica. Las estadísticas se pierden y no dan detalles precisos, pero se ve un rastro lastimoso de abandono social. Una mujer o un hombre no pueden tener sueños ni esperanzas, cuando no saben leer o escribir. Sencillamente viven el día a día. Comer y defecar.

Que casi la mitad de la población dominicana no pase de haber cursado la primaria, es una vergüenza social. Todos deberíamos darnos contra la pared.

Unos son culpables por su indiferencia, por su coraza para tratar los problemas sociales, como es el caso del gran empresariado.

Culpables son los gobiernos que se han turnado en los últmos años, y no le han entrado de lleno al analfabetismo y a la educación de adutos.

Es culpable es el ciudadano común y corriente, que no acudió a donde su vecino para aportarle algo de conocimiento.

La brecha social que se ahonda, y ese número de analfabetos va a crecer más cada día. En los barrios marginados, hay miles de niños sin acudir a las escuelas y los jóvenes no siente incentivo de estudiar.

Con el tema del analfabetimo hay que tener cuidado, porque la delincuencia está vendiendo un mensaje distorsionado.

Se pone al hampón de barrio, analfabeto, sin ningun tipo de estudio, que maneja un carro último año y está acompañado de modelos que se venden caras, y del otro lado de la moneda al joven estudioso, que viaja en guagua, tiene que almorzar el chao del día en el comedor univesitario, y compra ropa de pacas.

Una realidad social que está al doblar de la esquina. Por un golpe de sangre, el hampón puede conseguir miles o millones de pesos de un día para otro, pero termina en La Victoria o el Cristo Redentor. El joven estudioso va en una escala lenta, pero sostenida, que terminará en meta de superación personal y profesional.

Lo único que puede librar a una familia de la mayor de las miserias, de la desventura y del hambre, es tener una buena educación, haberse capacitado en una ocupación técnica, o profesional, y entrar al mundo del pleno empleo.

No creo en planes a diez o 20 años para variar la correlación de abandono de la escuela y del analfabetismo. Lo que se impone es una acción inmediata, donde se den facilidades a los niños de poder asistir a un plantel.

El desayuno escolar juega un papel en que se mantenga a los niños en las escuelas. Pero las condiciones de vida de la familia domibicana tienen que ser mejoradas.

Vamos a dar sueños a todos los dominicanos, pero primero se debe garantizar su alfabetización inmediata.