Suicida de la Yihad Islámica mata en Natania a cinco israelíes

Por lunes 5 de diciembre, 2005

Jerusalén, 5 dic (EFE).- Un joven suicida palestino ha causado hoy lunes la muerte de cinco israelíes y herido a otros 55 al detonar los explosivos que llevaba en una bolsa en la ciudad de Natania, en el norte de Israel. Lutfi Amin abú Sami, de 21 años y habitante de la aldea de Kufar Rai, al oeste de la ciudad cisjordana de Jenín, detonó los explosivos que portaba en la bolsa cuando un guarda de seguridad quiso inspeccionarle a la entrada del centro comercial de Hasharon.

El movimiento palestino Yihad Islámica ha emitido una grabación de vídeo en la que Abú Sami, muerto en el atentado, muestra su afiliación a esa facción y expresa su intención de cometer un ataque suicida contra Israel.

Al parecer, el guarda, que también murió en la agresión, se llevó a Abú Sami a veinte metros de la entrada del centro comercial porque lo consideró sospechoso.

Al menos cuatro de los 55 heridos se encuentran en estado grave y varios son agentes de la policía que intentaron impedir la entrada de Abú Sami al lugar.

El pasado 12 de julio, otro suicida palestino detonó los explosivos que llevaba en la entrada del mismo centro comercial de Natania, explosión que segó la vida de cinco israelíes e hirió a otros noventa.

El último atentado suicida palestino se registró el pasado 26 de octubre en un mercado de la localidad de Hedera, que causó seis muertos y unos veinte heridos, y provocó la reanudación de los "asesinatos selectivos" por el Ejército israelí de milicianos palestinos.

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, condenó el atentado y expresó su intención de perseguir a los responsables, en tanto que el negociador-jefe palestino, Saeb Erekat, aseguró que este ataque entorpece seriamente los intereses del pueblo palestino.

Por parte israelí, el viceprimer ministro, Silvan Shalom, afirmó que "el atentado en Natania es otra prueba de que la ANP se abstiene de actuar contra las organizaciones terroristas y las permite asesinar sin molestarlas".

El dirigente del Partido Laborista israelí (PL), Amir Peretz, indicó que "se debe llevar adelante una guerra sin concesiones contra el terrorismo".

A su vez el diputado árabe-israelí Mohamed Barake estimó que el atentado sirve a los intereses de la derecha israelí sean quienes sean quienes lo cometieron.

Entretanto, el primer ministro israelí, Ariel Sharón, ha convocado una reunión extraordinaria con los jefes de los organismos de seguridad tras el atentado.

La reunión, informaron fuentes del Gobierno, se celebrará esta noche para analizar la situación y sus posibles consecuencias.

El atentado suicida se produjo después de que el ministro de Defensa israelí, Shaul Mofaz, ordenara hoy reanudar los "asesinatos selectivos" contra activistas de la facciones armadas palestinas en respuesta a la intensificación de los disparos de cohetes contra el sur de Israel por milicianos palestinos desde Gaza.

Ayer, dirigentes de varias facciones armadas palestinas, entre ellas las Brigadas de los Mártires de Al Aksa y de la Yihad Islámica, repitieron sus amenazas contra Israel si continúa con el "derramamiento de sangre palestina", entre ellos los dos jóvenes muertos en Gaza este fin de semana por el Ejército israelí. EFE