Suicidio Político de Miguel Vargas

Por Carlos Luis Baron miércoles 16 de mayo, 2012

El suicidio, aunque en principio pudiera parecer un derecho de cada individuo, además de ser socialmente inaceptable, constituye una decisión resultante de algún trastorno siquiátrico, conforme lo establecen los profesionales del área.

Partiendo de la salud mental y la ilustración de la que ha de suponerse están dotados los dirigentes políticos que aspiran a dirigir los destinos de cualquier Estado, el suicidio político es digno de verse con mayor atención.

Desde que asumiera la presidencia del Partido Revolucionario Dominicano, el Ing. Miguel Vargas Maldonado inició una carrera indetenible hacia su desaparición política en torno a posibilidad de ser el primero entre sus iguales (Presidente de la República).

El primer evento hacia el suicidio político del actual presidente del partido de oposición, lo constituyó precisamente la búsqueda de la presidencia de la referida organización política.

Vargas Maldonado sigue la consecución de su muerte política, al firmar en mayo de 2009 un pacto con el presidente Leonel Fernández, con el cual la reforma constitución que pretendía Fernández le fuera aprobada por la Asamblea Nacional constituida en Asamblea Revisora fue liberada de escollos, toda vez que Miguel contaba con los legisladores necesarios para pasar una reforma sin mayores inconvenientes.

Pero no es la reforma constitucional per se, lo que continua contribuyendo al devastador e inexplicable suicidio, sino la rehabilitación del Ing. Hipólito Mejía, para que éste tuviera la posibilidad de presentarse como pre candidato presidencial en el proceso interno del partido blanco, de cara a las elecciones del 20 de mayo. Conforme a la constitución que regía antes del 26 de enero de 2010, Mejía tenía impedimento para buscar nueva vez la presidencia de la República. Miguel subestimó a Hipólito.

El empresario y ex candidato presidencial continuó con determinación su propósito, al someter a la Comisión Política de su partido en el mes de octubre de 2009 una moción para que le fuera reservada a sus acólitos la mayoría de las candidaturas congresuales y municipales de cara a las elecciones de 2010. El resultado que generó dicha acción en ese proceso no podía ser peor.

El siguiente paso del dirigente del PRD para lograr su objetivo suicida, fue la resistencia a reconocer el triunfo de Hipólito Mejía en el proceso interno de marzo de 2011.

Luego de los referidos eventos, y otros concebidos por el presidente del PRD, todo está consumado. El suicidio político de Miguel Vargas Maldonado es un hecho, más aún luego del mandato que les diera a los ex candidatos a senadores del PRD Angelita Peña, de Monte Cristi, Pascual Valenzuela, de San Juan de la Maguana, y Saturnino Espinal (El Papero), de Pedernales, y al Regidor por el Distrito Nacional Kalil Michel, para que apoyen al candidato oficialista Lic. Danilo Medina. Lo propio hizo Miguel respecto de su esposa Angelita García, a quien instruyo pronunciarse a través una de las redes sociales (twitter) en contra del candidato presidencial perredeísta.

A diferencia de la expresión del Mesías a Lázaro, dudo que Miguel tenga la suerte de que simpatizantes, miembros, militantes y dirigentes del principal partido de oposición le digan alguna vez ?Miguel, levántate y anda?.