Suníes rechazan borrador, pero Yafari confía en que habrá acuerdo

Por martes 23 de agosto, 2005

Bagdad, 23 ago (EFE).- El primer ministro iraquí, el chií Ibrahim al-Yafari, mostró su confianza en la posibilidad de alcanzar un acuerdo final sobre el borrador de la nueva Constitución de Irak, pese a que la principal formación suní lo rechazó hoy totalmente.

El texto constitucional fue remitido anoche al Parlamento, que dio un nuevo plazo de tres días para que las distintas comunidades resuelvan los asuntos aún pendientes, especialmente en lo que se refiere al federalismo y el papel del Islam en el futuro Irak.

Yafari, en declaraciones a los periodistas en Bagdad, reconoció que existen divergencias e instó a que "todos los líderes políticos cooperen para superarlas", mientras insistía en que "la última palabra la dirá el pueblo iraquí" en octubre.

El 15 de ese mes, los iraquíes tendrán que decir "sí" o "no" en el referéndum sobre el texto constitucional que, en caso de ser aceptado, conducirá a la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones generales en diciembre.

"Hay algunas fuerzas que tienen objeciones sobre algunos puntos en (el borrador de) la Constitución, y esperamos solucionar estas cuestiones en los próximos tres días", añadió.

Yafari se refería sobre todo al Partido Islámico Iraquí (PII) que hoy hizo público un comunicado en el que afirmó claramente que se opone al texto constitucional "tanto en su espíritu como en su letra".

La nota denuncia que los kurdos y los chiíes han traicionado el consenso nacional al presentar el borrador sin ni siquiera leer las últimas enmiendas sugeridas por la comunidad suní, minoritaria en el país.

"Recomendamos aplazar la presentación del borrador varios días, pero no nos escucharon. Por ello, el Partido Islámico condena esta acción y la considera una violación del acuerdo", subraya el comunicado, leído con dureza por un portavoz del PII en Bagdad.

Además, puntualiza que no solo el federalismo es objeto de disputas y subraya que también existen discrepancias en otros asuntos como la purga de los antiguos miembros del partido árabe socialista Baaz, en el que apoyó su poder Sadam Husein y acaparado por los suníes, o la identidad de Irak.

"Nunca aceptaremos el borrador si no se preserva en él la unidad de Irak, se garantiza la justicia para todos los iraquíes, se distribuye equitativamente la riqueza y se fija un papel adecuado del Islam", destaca el documento.

Por su parte, el secretario general del PII, Tarek Al Hachemi, acusó a los chiíes y a los kurdos, que controlan el parlamento y el gobierno, de "haber suprimido del borrador algunos puntos que ya habían sido acordados".

"Para nosotros fue una sorpresa constatar que algunas de las enmiendas que habíamos hecho y que habían sido aceptadas por todos, habían desaparecido", resaltó.

"Nosotros mantenemos firme nuestra postura sobre el papel del código islámico o Sharia (como una más de las fuentes de ley), y si no se respeta, jamás aceptaremos el borrador de la Constitución", advirtió.

En el texto consensuado por chiíes y kurdos se subraya que en Irak no podrá existir ley alguna que contradiga los principios establecidos por el Islam, una concesión hecha a los chiíes por EEUU, país que presiona para que el texto sea aprobado y no se desmorone el proceso de transición.

Sin embargo, el embajador de EEUU en Bagdad, Zalmay Jalilzadeh, aseguró que en el borrador de la nueva Carta Magna se establece que no se podrá adoptar medidas o leyes que se contradigan con los principios de la democracia y los derechos humanos.

Al Hachemi advirtió de que los suníes "tomarán medidas" si el borrador es aprobado por el Parlamento sin el consenso de su comunidad, aunque no las especificó.

"Existen varias opciones para hacer frente a esta Constitución, pero todavía es pronto para revelarlas. Vamos a ver que ocurre en los próximos días", indicó.

Más directo fue anoche el portavoz de los suníes en la Comisión que redacta la Carta magna, Salah al-Mutalq, quien advirtió que los suníes tomarían la calle. EFE FE