Supremo peruano desestima primer expediente de extradición

Por martes 15 de noviembre, 2005

Lima, 15 nov (EFE).- La Corte Suprema de Perú desestimó hoy el primer expediente de extradición de Alberto Fujimori, al tiempo que miles de peruanos reclamaban en las calles transparencia judicial y la repatriación del ex presidente detenido en Chile.

El vocal supremo instructor José Luis Lecaros, responsable de dar el visto bueno al expediente, rechazó el caso presentado por la Procuraduría sobre el delito de abandono de cargo, por no estar penado con cárcel en Chile.

Lecaros, quien matizó que la decisión puede ser apelada, advirtió que "no se deben hacer pedidos de extradición que puedan caer en saco roto".

La decisión se tomó de acuerdo al Tratado de Extradición con Chile y a la legislación penal de ese país, donde el incumplimiento del deber y abandono del cargo son faltas administrativas sólo sancionadas con multas, aclaró un comunicado el Poder Judicial.

Este era el primer expediente que revisó el vocal del Supremo, quien en los próximos días deberá pronunciarse sobre los otros casos que pretenden convertirse en pedidos de extradición.

Según el tratado entre los dos países, Fujimori sólo podría ser juzgado por aquellos delitos que se contemplen en los expedientes aprobados, en ningún caso por los desestimados tanto por la justicia peruana como chilena.

El letrado César Nakazaki, defensor del ex mandatario en Perú, había advertido hoy a EFE de que eran inadmisibles al menos dos de los expedientes de extradición, ya que los delitos que se le imputan a su cliente no son considerados como tales en Chile.

Se trató de una victoria legal del ex mandatario en Perú que contrastó con la decisión de la Corte de Apelaciones de Santiago de rechazar el recurso de amparo por el que se pedía su puesta en libertad.

Perú elabora un total de 22 expedientes de extradición, uno por cada proceso abierto en contra de Fujimori, tarea que se verá complicada a partir de hoy después de que el Poder Judicial se declarara en "estado de emergencia" debido a su grave situación económica.

La declaración en crisis del Poder Judicial en todo el territorio nacional responde a la decisión del Congreso de no aprobar los presupuestos de 2006 para este sector, al excederse en unos quince millones de dólares sobre los fondos previstos.

La institución judicial reconoció que esta situación dificultará la tramitación de procesos penales "de gran trascendencia", como la extradición de Fujimori.

Mientras tanto, varios miles de personas salieron a las calles de varias ciudades peruanas para exigir transparencia judicial, reclamar la extradición del prófugo y denunciar la impunidad.

En Lima, los manifestantes partieron de la céntrica plaza del Dos de Mayo y se dirigieron al Palacio de Justicia, donde los dirigentes convocantes entregaron una carta al presidente de la Corte Suprema, Walter Vásquez, en la que exigieron transparencia judicial en el proceso de extradición.

Antes de entregar la misiva, el secretario general de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), Juan José Gorriti, reclamó "diligencia" y "rapidez" en el proceso.

"Estamos hartos de los errores que está cometiendo el poder judicial; hay poderes ocultos, hay corrupción, y en esta oportunidad debe demostrar su rapidez y eficacia", remarcó Gorriti.

Por su parte, el secretario ejecutivo de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, Francisco Soberón, advirtió de que la "alerta será permanente hasta lograr la extradición absoluta del prófugo".

Con gritos de "Fujimori, Montesinos, asesinos", la cabecera de la manifestación, donde destacaba una gran jaula que albergaba en su interior a dos personajes que representaban al ex presidente y a su ex asesor Vladimiro Montesinos, prosiguió hacia la Embajada de Chile.

Frente a la legación diplomática, en el distrito de San Isidro, se leyeron por altavoces los nombres de cada una de las víctimas de las masacres y asesinatos cometidos durante el Gobierno de Fujimori (1990-2000).

La manifestación concluyó con una ceremonia de encendido de velas en memoria de los desaparecidos a manos de los paramilitares.

Esta protesta, a la que acudieron estudiantes, trabajadores, defensores de los derechos humanos, artistas, dirigentes de izquierda y ciudadanos anónimos, ha sido la más multitudinaria desde que Fujimori fue detenido el 7 de noviembre en Santiago de Chile cinco años después de su huida a Japón. EFE