“Tirarse a las calles” no es una simple frase

Por Carlos Luis Baron miércoles 20 de junio, 2012

Una estampa de la idiosincrasia pepehachista es achacar a otros el haber dicho lo que ellos dijeron, o negar haber dicho algo cuando al decirlo del modo alegre en que osan decir cierta cosas, les resulta tarde para recoger sus palabras. Incluso, cuando suelen confesar haber dicho algo, por aquello de lo infraganti, entonces se apresuran a decir que lo que dijeron fue sacado de contexto de modo premeditado ya que, donde dijeron “digo”, se les sindica haber dicho “Diego”. Y es que también ellos son expertos en atribuir a otros las verdaderas causas de su desgracia, aunque ello no les funcione.

Traemos el asunto a colación luego de escuchar, este martes, ciertos comentarios en el que ellos salieron a poner en contexto su reiteradas amenazas de “tirarse a las calles”. Ahora alegando que el dicho no tiende a incitar al desorden, y ponen como ejemplo las pasadas manifestaciones por el 4% del PIB para la educación. ¡Vaya un ejemplo ingenuo de un auto denominado genio! ¡Cómo pretenden ellos burlarse de la inteligencia de un pueblo que ha estado atento a sus manipulaciones post electoral! ¿A quiénes pretenden engañar que no sea a sus propias bases políticas que no tienen algo que perder?…

¿Podrían albergar el mismo ímpetu emocional, las personas que se organizan con las mentes frías en una causa noble de hacer sentir su reclamo en pro de un mandato constitucional (el 4% del PIB para la educación), que los dirigentes políticos que se lanzan a las calles azuzados por el odio y el rencor producto de expresiones salidas de boca de sus líderes arengando que les han robado sus derechos a elegir, que existe el peligro de una dictadura, etc., al tiempo que les enrostran la ausencia de coraje al permitir con tal pasividad que se estén “ burlando” en su cara?… Desde luego que no.

El problema de los pepehachistas es que los conocemos y que no vacilaremos en desenmascarar sus disfraces de maldad e indolencia. Mejor harían ellos deponiendo esa actitud divisionista a lo interno de su partido y prepararse para hacer una oposición constructiva en ara del nuevo proyecto presidencial que infunde más verdor que nunca a las esperanzas del pueblo dominicano que espera con entusiasmo la asunción, al Poder Ejecutivo, del Lic. Danilo Medina el venidero 16 de agosto. ¿Acaso serán ellos los únicos que no perciben en Danilo un gobernante henchido de patriotismo y sin privilegio?…