Todos queremos ser padrinos del triunfo; la derrota se queda mora

Por Carlos Luis Baron viernes 1 de junio, 2012

La sociedad esta tan permeada de la política, a tal grado que aunque usted no quiera inmiscuirse u opinar no le queda de otra.

El recién terminado proceso electoral deja un escenario para que los que saben de política se regodeen y se explayen con sus expertas opiniones, pero es tanto el material que hasta para que los neófitos o gente de afuera externemos nuestras opiniones.

Analicemos los dos escenarios: Del triunfo del Licenciado Danilo Medina, ¿Quién es el dueño?

De ese triunfo, tal vez los dueños lo sean los estrategas político con Francisco Javier García a la cabeza, de quien he escuchado decir que es una especie de” Rey Midas”, en eso de convertir los proyectos políticos en realidades gananciosas y parecen creerlo los incumbentes de los proyectos porque así lo demuestran con su designación en la posición.

O Lo fue el presidente Leonel Fernández Reyna , quien se lanzó a las calles como si el proyecto fuera propio.

Lo fue tal vez Margarita Cedeño, quien tiene un carisma personal que encanta , y se ha mudado al corazón de las mujeres humildes de esta nación que realmente están viendo el ella una especie de ángel de su guarda dulce compañía que no las desampara ni de noche ni de día.

Lo fue quizás el ingeniero Félix Bautista, que según comentaristas parece que se ha convertido en el gurú de los negocios y a quien le atribuyen todo los cuartos del mundo y un chin más, acusándolo de que él sólo, cargó con el costo de la campaña.

Lo fue el Estado Dominicano, instrumento que en manos de los políticos que aspiren o no, a reelegirse o que presente un proyecto presidencial como ha de ser por los siglos de los siglos amen, será utilizado mientras no haya institucionalización sólida en la sociedad y el Estado mismo capaz de hacer exigir con coerción el respeto de la cosa pública.

Lo fue el propio candidato que con un mensaje esperanzador frente a un mensaje no tan claro se su principal competidor logró que la masa votante inclinara la balanza realmente por conciencia.

La verdad que sin quitar méritos al candidato (hoy presidente electo), creo que las condiciones actuales las grandes cantidades de conciencias que permitan ganar un proceso como este no se convencen por ahí.

O lo fueron los partidos aliados como el PRSC, el PQD o el BIS que de repente refiriéndome a los dos primero crecieron como la burbujas aquellas a las que se le hecha agua,(partiendo de su realidad), con votos que le da trabajo creer a los propios peledeístas que vinieran de afuera. Este análisis lo hago partiendo de las declaraciones del propio Secretario General del PLD, Reynaldo Pared Pérez, quien asegura “que eso de decir que el triunfo se esta dando por los aliados habría que analizarlo más detalladamente”, porque la disminución de los votos morados (no los del candidato) se podría deber al fenómeno del reciclaje (esta parte la intuyo yo) o sea, que votos peledeístas fueron reyados en otra casilla porque al fin y al cabo iban al mismo candidato

Pero bien… ¿ De quién es el triunfo, la verdad que a alta voz o por abajito, todo el mundo lo reclama .

Excluyo al Bloque Institucional Socialdemócrata (BIS), ya que ha mostrado consistencia por muchos años en el nicho de sus votos.

Veamos ahora el caso del Partido Revolucionario Dominicano ( PRD). La pregunta aquí ha de ser inversa: ¿Quién es el padrino, el dueño de la derrota? Como ha de ser por pura lógica, ésta nadie la quiere bautizar, nadie quiere ser su padrino, nadie quiere ese “merito” nadie reclama esa propiedad.

Al finalizar la convención interna del PRD, en donde el ingeniero Hipólito Mejia se alzó con la “victoria”, este servidor escribió un artículo que titulé “El gato que entró a la jaula del león”, en donde advertí en que terminaría esa elección y que el gato que se creyó tigre tarde se daría cuenta que fue pieza de un circo montado por un día y Esto sucedió empujado por la confusión de la imagen de un espejo mágico(de la casa de los espejos) que le hizo creer que era un tigre, siendo en realidad un inofensivo gato; confusión que le llevó a desafiar a un fiero león, entrando a su jaula.

Dice un amigo mío, recordando un filósofo de nuestro pueblo, que hay gentes que ni saben ni aprenden, no levantan los pies a pesar de los tropezones y lamentablemente eso parece estar pasando en el Partido Revolucionario Dominicano.

Culpable son todos, “que cada uno coja su cojombo y se lo eche al hombro”, que admitan su debilidad y la trabaje, si es que quieren algún día volver a subir las escalinatas del Palacio Nacional.

El PRD es un instrumento de equilibrio que hace falta en la sociedad dominicana, pero antes debe hacer una homeostasis interna y recupera su equilibrio para que pueda ser necesario a lo externo. De lo contrario se catapultará por los siglos de los siglos en la oposición y sus candidatos estarán llamados al finalizar cada contienda electoral a gritar: ¡fraude! para escapar de la ira de sus seguidores, echando la cuaba a los otros.

Hasta la próxima