Todos somos conservadores políticos

Por Carlos Luis Baron miércoles 18 de enero, 2012

“En parte es verdad lo que dice Monroy de que el conservadurismo no es una ideología, sino una práctica o sentimiento de pavor a lo novedoso; sin embargo, para mi es algo mas profundo, es un accionar propio de las luchas de clases que implica al mismo tiempo la preservación – como sostienen los contrarios a la derecha- de las buenas costumbres y virtudes como una negación dialéctica a lo malo y defectuoso que ellos, la derecha, tratan de preservar, mantener y/o reproducir”

No es de orgullo para nadie – esto incluye a los conservadores de la derecha – decir o reconocer el ser socialmente conservador en la política, porque ello implica, que necesariamente no es cierto, ser atrasado y recalcitrante, para solo mencionar un par de articulados o calificativos. Lo mismo pasa para quien roba el ser estigmatizado de ladrón. Sin embargo, en el orden personal, cotidiano e individual bien podría ser un símbolo de prudencia y hasta de ser comedido. Pero no nos debe caber la menor dudas de que la mayoría de ellos están mas que conscientes en lo ético e inmoral de su proceder social y político.

El termino conservar, de donde viene el calificativo de conservador, según los diccionarios es la acción de mantener y cuidar una cosa para que no pierdan sus características y propiedades con el paso del tiempo, mantener costumbres, virtudes o defectos.

Hay quienes sostienen, como lo es el caso de Joaquín Monroy, que en realidad el conservadurismo es una práctica que se le atribuye mucho a quienes ejercen el dominio para “mantener o conservar” los privilegios, las costumbres, las leyes o cualquier otra acepción de la sociedad que pueda ser modificada. El conservador cree que nada debe suceder por primera vez. Pero hay conservadores de todo tipo en todos lados. La derecha cree, por ejemplo, que las mujeres no deben tener más derechos de los que ya tienen. La izquierda cree que la derecha no debe tener el derecho de expresarse. En fin, el conservadurismo antes que una ideología o característica de una ideología es una práctica con un sentimiento de pavor a lo novedoso.

Según Joaquín Monroy: “el conservadurismo no es ningún sistema de gobierno, que se pueda decir que de tal periodo a tal periodo existen los conservadores, porque estos están en todos lados en todo tiempo”

En parte es verdad lo que dice Monroy de que el conservadurismo no es una ideología, sino una práctica o sentimiento de pavor a lo novedoso; sin embargo, para mi es algo mas profundo, es un accionar propio de las luchas de clases que implica al mismo tiempo la preservación – como sostienen los contrarios a la derecha- de las buenas costumbres y virtudes como una negación dialéctica a lo malo y defectuoso que ellos, la derecha, tratan de preservar, mantener y/o reproducir.

Es de esta reflexión que hemos llegado a la conclusión de que todas las sociedades – en todos los tiempos – son y han sido conservadoras, con la salvedad de que en ellas algunos quieren preservar, mantener y/o reproducir privilegios y malas costumbres en perjuicio de las grandes mayoría; mientras que por el lado contrario, la mayoría, apuestan a continuar con lo que esta bien, corregir o eliminar lo malo, así como también producir los cambios con una concepción dialéctica de la política.