Tres Patines como estratega de campaña del PPH

Por Carlos Luis Baron domingo 26 de febrero, 2012

El país tiene constancia -y de sobra- de que el candidato y ex presidente Hipólito Mejía, gusta del repentísimo político, del humor y del relajo; pero nadie podría imaginarse que su actual campaña política-electoral terminara dirigida -postmortem- por el legendario comediante cubano Tres Patines. Sí porque basta una simple indagatoria mediática para dar con los titiriteros que mueven, tras bambalina, los hilos de la pifia de campaña del PPH.

Y como toda comedia o ‘estrategia manida’ (campaña sucia) ha tenido su libreto: primero, la supuesta cuenta de la primera dama; segundo, la supuesta cancelación de visa de funcionarios; y tercero, el candidato Hipólito emplaza al Presidente para que explique los escándalos (maquinaciones de laboratorio y olvido olímpico: se le olvidó el caso de Guido, su Consultor Jurídico, de Céspedes, su Procurador General, de Vásquez, su director de Migración, de Pepe Goico, jefe de su avanzada; y de ñapa, el de Quirino, narcotraficante, enganchado a oficial del ejercito por decreto de Hipólito, ascendido a capitán por el mismito Hipólito, hecho jefe regional de su malograda reelección en 2004; y finalmente, extraditado a los Estados Unidos) que la campaña sucia ha generado. En otras palabras, el PRD dice que nada tiene que ver con la campaña sucia; pero -cosa curiosa- su candidato quiere cobrar y capitalizar el calculado costo político-lectoral del libreto. No hay duda: el “nuevo PRD” y el PPH siguen sin ponerse de acuerdo.

Deducción lógica: el estratega del “nuevo PRD” es Miguel Vargas; el de la campaña de Hipólito, es Tres Patines.

Digo lo anterior, porque solo a Tres Patines se le hubiese ocurrido -para gozarse el mismo- elaborar una estrategia de campaña tan tosca, infantil y risible a la vez, pues los reveses van de antología.

Ahora, y luego que dos funcionarios -de los que supuestamente no podían ingresar a los Estados Unidos- entraron con sus respectivas visas personales (oigan bien, ¡no de funcionarios!, lo que significa que no tenían ningún impedimento como se propaló), los incrédulos, a pota, hacen malabares y trabalenguas mediáticas; primero, para tratar de seguir confundiendo; y segundo, para escurrir el yerro planificado. En lenguaje llano podríamos decir que en este caso se cumplió el refrán: “ir por lana y salir trasquilados”.

No esta demás preguntar: ahora ¿qué sigue…? Si no aprendieron la lección, seguirán hundiéndose (en la campaña sucia); y si cogieron cabeza (que es mucho esperar de ellos), “le cogió lo tarde…” como dijo Danilo Medina del candidato Hipólito Mejía.

Ya en un plano más institucional y de país, la actual campaña sucia quedará como un precedente imborrable de que, con campaña sucia, no se ganan elecciones. Ese, sin duda alguna, será un valor agregado a la frágil democracia dominicana.