Turismo: ¿Dónde están?

Por Carlos Luis Baron miércoles 16 de mayo, 2012

El turismo ha sido una piedra de salvación de la industria y la economía dominicana. Cuando se derrumbó la industria azucarera, el turismo surgió con fuerzas.

Pasó lo mismo cuando sucumbieron las empresas de zona franca, y se marcharon a otros países con más facilidades.

La agricultura se quedó a nivel de los grandes consorcios, y echó al olvido a la industria conuquera.

Pero el turismo peca de ser distante, alejado, fuera del alcance de la economía popular. Es una industria que se maneja en las alturas de las bolsas de valores, y con las grandes transnacionales del ramo. Los hoteles son coto cerrados para la mayoría de los dominicanos. Se utiliza la mano de obra local, es cierto, y ello ayuda a paliar el desempleo.

Pero se está dando el caso de que en muchos complejos hoteleros prefieren a los haitianos, por una sencilla razón, en Haití el bachiller, los pocos que logran llegar a las universidades, en ocasiones tienen una mejor preparacion que los dominicanos de su mismo nivel.

Es una realidad que se puede palpar en cualquier centro de trabajo, o en la calle.

No hablamos del obrero de la construcción, o de la agricultura, sino del haitiano que tiene estudios cuasi universitarios. El dominicano de a pie ve la industria turística como un espejismo. Talvez nunca tenga oportunidad de visitar un hotel de veraneo.

Por causas sociales, por situaciones económica, o por lo que sea.

Bueno es reconocer, que los hoteles en la temporada de menos visitantes extranjeros dan muchas facilidades para los dominicanos, que se pueden gastar un mínimo de quince mil pesos en unas vacaciones de dos noches y tres días, todo incluido.

El turismo es una industria sólida, lo que nos parece que es prudente es que se ligue más a la población, que los beneficios económicos, sociales, de diversión de la industria turística, lleguen al gran pueblo.

Para los sectores mayoritarios, el turismo es un titular de prensa. Es un recordatorio de nombres famosos que pasaron por zonas exclusivas, donde nunca irá. Es hablar de nombres de cadenas hoteleras, que solo se ven en películas.

Donde el turismo no se liga al pueblo, perece. Pasó en otros países, donde hoy quedan los recuerdos de grandes complejos hoteleros, esperando un retorno que no se va a producir.

Reconocemos las facilidades y los recursos que el Gobierno aporta al turismo, por lo que esos empresarios no deben ser tan distantes, tan lejanos, tan olvidadizos…Es más, en muchos de esos hoteles no se promocionan las raíces dominicanas, y venden como local la fiesta de gagá, y los ritmos haitianos.

Esto puede mejorar. Es obligación de los dueños hoteleros, que deben ser reciprocos con la mano que le da el gobierno.