Un país y dos campañas.

Por Carlos Luis Baron sábado 25 de febrero, 2012

El problema de las campañas electorales en cualquier país, es que quien tenga un proyecto o aspiración de poder, debe comenzar temprano y trabajar muy duro para poder ser percibido por el electorado con alguna posibilidad; de ahí las larguezas de las campañas; además los que aprendimos del profesor Juan Bosch sabemos que cuando las tareas son difíciles, hay que levantarse antes de que salga el sol e irse a la cama cuando ya no nos queden fuerzas para continuar.

La política como actividad o trabajo, es muy dura para los seres humanos serios que no piensan y sienten con sus estómagos y sus intestinos; las personas que entran en el activismo político buscando beneficios personales, pueden tener una buena zafra y luego mostrar sus abultados vientres y flatulencias, pero no pasaran de ser eso, porque nunca podrán mostrar obras o resultados tangibles dentro del campo social o político.

Hoy el país es eco de dos campañas electorales diferentes; y bueno que sean diferentes porque si no lo fueran podríamos llamarnos a engaño; una campaña critica y la otra propone; mientras el candidato opositor y su equipo, critican la poca inversión en la educación, para tener base de donde bombardear las inversiones en infraestructuras que hacen quedar muy mal su gestión anterior, porque habiendo heredado y situación económica envidiable no fueron capaces de construir nada; Danilo Medina propone el más innovador plan de educación jamás concebido en nuestro país.

Mientras Hipólito Mejía critica las políticas de solidaridad social; Danilo Medina propone su ampliación para cubrir sectores muy vulnerables, cuya desprotección los lleva a incidir en la violencia social y delincuencial, como lo es el sector de las madres solteras que hace mucho tiempo sus hijos no vienen al mundo con el pan debajo del brazo.

Mientras Hipólito critica la política agraria y llama a los deudores del Banco Agrícola a no pagar sus deudas y por ende a quebrar la institución; Danilo hace propuestas concretas sobre el sector agrícola, que van desde la ampliación de las carteras de préstamo de los bancos del Estado, pasando por la titulación de todos los propietarios y la bancarización de los mismos, para que puedan acceder a los créditos, hasta la creación de un seguro de riesgos para proteger las inversiones en el campo dominicano.

Y así podemos ir aspecto por aspecto, mientras Hipólito critica, Danilo propone; ésta y no otra es la razón de la inviabilidad de los debates; saludable sería para nuestro país un debate de ideas y propuestas, pero esto es imposible con un candidato de oposición que resbala en cada uno de sus fracasos; ante el desamparo electoral que está sufriendo, recurre a una campaña sucia que por burda puede ser desmontada hasta por principiantes; el candidato puntero no tiene ni siquiera que preocuparse por sus denuncias; Danilo Medina da la sensación de verse como el águila real, contemplando la insensatez desde el firmamento.

Si el PRD-PPH no tiene propuestas para La Nación; si su candidato se ha quedado tan estupefacto frente a la presente realidad electoral que le es imposible analizar los problemas nacionales y diseñar soluciones; entonces, como buenos opositores que siempre han sido, deben comenzar a pensar de que manera justificar frente a las masas perredeístas la derrota que sufrirán, porque no hay de otra… de seguro, serán derrotados!!!!!!!!!!