Una bandera para cada hogar dominicano

Por Carlos Luis Baron miércoles 15 de febrero, 2012

El 27 de Febrero del 1997, fue publicado en la pagina 12 de este diario un articulo nuestro titulado una bandera para cada hogar dominicano que por ser tan de nosotros me permito publicarlo de nuevo con la anuencia y m

Ponderación de ustedes.

La Bandera Dominicana es el símbolo patrio que representa la síntesis del sacrificio y abnegación por la lucha fervorosa que libraron muchos buenos dominicanos y dominicanas a favor de la causa de la identidad nacional, principalmente fueron estos: Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez, Matías Ramón Mella, Gregorio Luyeron, Maria Trinidad Sánchez, Concepción Bona, Rosa Duarte, y otros, en contra del poder extranjero que había extendido su dominio en nuestra tierra y también en contra de aquellos dominicanos que no creían en la dominicanidad pura y simple, legando de esa manera nuestra identidad como país libre y soberano, dándonos con la anuencia de Dios la oportunidad de vivir en un país único en el mundo donde no fuéramos extraños, al que debemos amar y defender aun con nuestro comportamiento, estudio y trabajo como buenos dominicanos.

Nuestra bandera tricolor debemos venerarla, respetarla y defenderla, darle el valor magnánimo que bien merecido tiene, sirviendo esa actitud como un reconocimiento a todos esos valiosos hombres y mujeres que con tanta gallardía y entereza lucharon, para legarnos una casa patria, a la cual llamamos Republica Dominicana, la cual nos acoge como dice el pasaje bíblico que cuenta, el caso de un hijo que abandono a su padre, requiriéndole que le diera todo lo que correspondía en su calidad de hijo, para irse aventurar a lugares extraños, dilapidando de tal manera los bienes que le fueron cedidos por su padre, que sintió la necesidad de regresar a su casa paterna.

Ya arrepentido se pudo a analizar la situación, llegando a pensar de que en su casa estaba mejor y concluyó retornando a su casa para estar con su familia natural, donde fue recibido con jubilo y alegría, porque se había reintegrado a su casa, para ayudar a su familia.

Situación similar se manifiesta en nuestra casa patria, en el sentido de que el vacío dejado por uno de sus hijos al renegarse la disciplina hogareña, queda vacante hasta su regreso, que de suceder asi lo recibe con mucho jubilo y alegría, pero se requiere que el eventual regreso sea para servir de progreso y bienestar de todos sus hermanos patrios, en especial con el trabajo, estudio, responsabilidad y solidaridad.

Es posible que la mayoría de los dominicanos nos interesa tener el 27 de febrero cada año los días que se conmemora el natalicio o fallecimiento de esos hombres y mujeres que lucharon para legarnos una entidad como país libre, para ponerla en algún lugar de la casa donde habitamos, pero sucede que no todos los dominicanos disponen de recursos para comprar una bandera, es por esa razón que propongo la creación de un fondo para la bandera nacional, con la finalidad de que el estado pueda obsequiarle una a cada dominicano que tenga el deseo de tener y no pueda comprar una bandera.

Esos fondos pueden obtenerse mediante el pago de cinco pesos por el determinado sello, por la obtención de un servicio estatal. De producirse un excedente, puede utilizarse en otra causa de bienestar social. La propuesta es valida tanto para el presente gobierno como para el próximo que sea beneficiado con el voto del pueblo dominicano en las próximas elecciones.

De esa manera haremos justicia y remembranza a esos hombres y mujeres que ofrendaron sus vidas y bienes para legarnos una casa patria a la que llamamos orgullosamente Republica Dominicana, trayendo consigo nuestra identidad nacional, como cualquier país libre en el mundo, aunque a veces parece ser que no somos tan libres, pero por lo menos disponemos de nuestro propio destino, y tenemos una casa patria que nos acoge y nos acogerá por siempre hasta que Dios y la virgen Maria así lo dispongan, a la que llamamos con sobrado orgullo Republica Dominicana.

Voy a terminar dándoles gracias a Dios y al mismo tiempo expresar un pensamiento de nuestro hermano patrio, el primer padre de la patria Juan Pablo Duarte: Trabajemos por y para la patria, que es trabajar para nuestros hijos y para nosotros mismos. Amen.