Una broma fue la causa de la alerta antiterrorista en Nueva York

Por martes 11 de octubre, 2005

Nueva York,(EFE).- Una broma fue la causa de la alerta antiterrorista de la pasada semana en el metro de Nueva York, anunciaron hoy fuentes del Gobierno norteamericano.

Según las fuentes, citadas por la cadena de televisión CNN, el informante que comunicó desde Irak que existían planes para el ataque ha reconocido que la información era falsa.

El informante fue la fuente que permitió la detención en el país árabe de tres activistas de la organización terrorista Al Qaeda en la localidad de Musayyib, al sur de Bagdad.

Los tres detenidos fueron interrogados y sometidos a pruebas con un detector de mentiras, que demostró que no tenían conocimiento alguno de planes de atentados en Nueva York.

Tras el aviso del informante iraquí, el alcalde neoyorquino, Michael Bloomberg, decretó el jueves el estado de alerta en el metro urbano, después de anunciar que había recibido lo que calificó de "informes creíbles" sobre una amenaza terrorista.

Bloomberg dijo que no había precedentes de un informe tan preciso sobre "cuándo, cómo y dónde" se produciría un ataque en la ciudad.

El estado de alerta supuso un fuerte incremento del control y de la presencia policial en el suburbano durante el fin de semana, cuando, según el alcalde, estaba previsto que ocurriría el ataque.

Los registros en bolsas, carteras y cochecitos de niño -que según la prensa era donde los terroristas pensaban ocultar las cargas explosivas-, fueron continuos en el metro, al que las autoridades pidieron que se accediera lo más ligero posible.

La alerta provocó escenas de nerviosismo, como las suscitadas en Penn Station, en el centro de Manhattan y que se cerró el viernes al publico después de que levantaran sospechas dos bultos.

Uno de ellos resultó al final que contenía basura y el otro se trataba de una botella con un tinte.

Pese al estado de alerta en la mayor ciudad del país, portavoces de seguridad de la administración federal minimizaron, no obstante, en Washington, y desde el principio, la importancia de la amenaza.

Fuentes del FBI subrayaron que la información que había provocado la alerta no había sido "confirmada" por expertos en terrorismo.

Esa distinta percepción sobre el grado de amenaza real fue interpretada en medios periodísticos como el reflejo de las no demasiado buenas relaciones entre Bloomberg y el presidente norteamericano, George W. Bush.

Ambos son del Partido Republicano pero difieren sobre asuntos de tanto calado popular como la guerra de Irak.

El alcalde neoyorquino se ha tratado de distanciar al respecto del inquilino de la Casa Blanca, sobre todo en los meses previos a las municipales de noviembre, cuando se disputa el puesto con el candidato demócrata, el puertorriqueño Fredy Ferrer.

Nueva York es de mayoría demócrata y una de las ciudades estadounidenses donde es porcentualmente menor el apoyo a la invasión del país árabe.

La falsedad de la amenaza podría tener, no obstante, ahora efectos contraproducentes en términos electorales para Bloomberg, que ha sufrido un duro revés en su imagen pública.

"Tras superarse el periodo de la amenaza, vamos a ir relajando poco a poco las medidas de seguridad", dijo el lunes Bloomberg al anunciar la suspensión del estado de alerta, horas antes de que desde Washington se revelara que había sido víctima de una broma.

Pese a decretar el estado de alerta, Bloomberg no elevó en ningún momento el nivel de alerta en la ciudad que, desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, continua siendo naranja, el segundo más prioritario tras el de color rojo. EFE