Una crisis sabida!

Por Carlos Luis Baron miércoles 18 de julio, 2012

Tiene que ser muy ingenuo o muy desconocedor de cómo somos y actuamos los dominicanos el que diga que no sabía que una grave crisis se desataría a lo interno del PRD se ganaran o se perdieran, como sucedió, las elecciones.

Que venía una lucha intensa y casi a muerte por el control de un partido que acudiría sorprendido a la derrota, y lleno de soberbia a la victoria, pero en los dos casos iban a buscar el necesario relevo de una dirección que se alejo de los afanes de la campana y a la que había sino que castigar, por lo me-nos quitar del camino hacia el poder con miras a las elecciones del 16.

El PRD no puede seguir jugando a la eternidad de sus dirigentes, pero tampoco se le puede imponer lo que es indiscutiblemente impopular en estos momentos, y que no puede reclamar viejas glorias para seguir dirigiendo un partido en donde sus dirigentes altos no se pueden juntar, y en donde las bases todavía lloran una derrota que tiene más de un culpable, de lado y lado y que no quiere más cuentos ni mas acuerdos, ni mas abrazos, sino soluciones donde ella juegue a decidir la suerte de su partido.

Y ahí está el tranque ni uno ni otro parece entender que están crean-do las condiciones para una sublevación de esas bases que ya no quieren entender las razones del dinero y del poder para mantener en sus manos, dirigir y hacer lo que le venga en ganas con un partido harto de mentiras, de mecanismos y de bravuconadas, de justificaciones y promesas donde los de arriba comen y reparten filetes y los de abajo comen y no pueden repartir miserias ni quieren tener más esperanzas para amanecer defraudados de nuevo en una guerra de acusaciones y de insultos de los que ellos nada saben.

Ahora una cosa es cierta esa era una crisis sabida, y ahora la están prolongando en el tiempo le conviene a uno y perjudica a otro esa táctica, lo que viene es que ya hay candidatos y convocatoria y visitas a las bases, se van a sublevar para pedir un partido nuevo, y ellas las dueñas del mismo van a parir ese PRD sin ricos y sin poderosos, sin líderes eternos, y sin negociaciones de ningún tipo, y entonces comen zar a trillar un camino, largo quizás pero sin zancadillas ni amos, que pueda devolver ese partido a lo que una vez fue, un instrumento al servicio de los que nada tienen que son la mayoría en este pobre y perjudicado país.