Una PESADILLA llamada Hipólito Mejía

Por El Nuevo Diario viernes 30 de marzo, 2012

Pesadilla. Así tituló el director del periódico matutino Diario Libre, Adriano Miguel Tejada, la columna A.M., del día lunes 16 de agosto del año 2004, refiriéndose a la calamitosa situación que vivimos todos los dominicanos durante los cuatro años que fuimos desgobernados por el ingeniero agrónomo, Hipólito Mejía Domínguez.

Una pesadilla que colocó a la República Dominicana al borde del precipicio, donde no hubo una respuesta institucional que arrojara luz sobre cómo y de qué manera enfrentar, con algo de acierto, los graves problemas nacionales, como el problema de la deuda (externa e interna). Cómo enfrentar los apagones, que se hacían interminables. Y lo peor fue, que ante las quejas de la población solo se encontraba una expresión de burla por respuesta.

“Duró cuatro años y como toda pesadilla, nos mantuvo en vilo, sin dejarnos pegar un ojo, llena de maledicencias y con pérdidas para todos”.

Una pesadilla que truncó el tránsito hacia la institucionalidad, hacia la recuperación de los valores, hacia la recuperación y consolidación del sentido patrio, en fin, se dejaron de lado los intereses del país para hacer valer los intereses de los que detentaron el poder en ese cuatrienio de oprobio.

Una pesadilla que nos acostumbró a las filas interminables en busca de gas propano, a las filas en torno a las estaciones de gasolina. Una pesadilla que convirtió a los supermercados en “casa del terror”, llamados así por el ingenio popular debido a que los precios de los productos subían constantemente y sin control.

Una pesadilla que provocó que los precios en los mercados de bienes raíces se colocaran en dólares y no en pesos. Lo mismo ocurría con los dealers de vehículos.

Hipólito Mejía fue el responsable, el causante de esa pesadilla que vivió el pueblo dominicano durante su mandato. Un mandato de brinco y espanto, de sobresalto y confusión.

Hoy, el candidato del Partido Revolucionario Dominicano pide una segunda oportunidad, se vende ante la población como manso corderito, como un hombre diferente.

Pero resulta que, como los hechos son las herramientas que nos permiten valorar el accionar humano, en el caso de Hipólito, resulta cuesta arriba olvidar que su gobierno nos sumió en una gran pesadilla, que duró cuatro años.

Como dijera el Director de Diario Libre, con Hipólito “todos perdimos, perdió el país, perdió cada individuo que se hizo más pobre económicamente, y que para algunos significó comer menos y peor, y perdió el sueño dominicano…”

Danilo Medina, candidato presidencial del oficialista Partido de la Liberación Dominicana, representa la continuidad de ese sueño dominicano, la continuidad del proceso institucional, del proceso de rescate de los valores.

A diferencia del candidato del PPH, Medina ha cimentado su candidatura en una campaña bien estructurada, con una oferta programática, cargada de propuestas e ideas para solucionar los grandes retos que tiene el país.

Es por eso que todas las encuestas lo colocan puntero en la intención de voto del electorado y el próximo 20 de mayo, el pueblo dominicano llenará las urnas de votos morados, para decir no a la pesadilla llamada Hipólito Mejía.