Una tarea grande, manos a la obra

Por Carlos Luis Baron martes 21 de agosto, 2012

El presidente Medina, ha asumido el poder por primera vez en la República Dominicana. Plantea una diferenciación de lo realizado desde esa posición hasta ahora, según sus palabras y llega cargado de promesas, de planes importantes y necesarios y con la disposición de ejecutarlo en el tiempo definido por un cuatrienio.

Quizás lo más significativo de esta toma de posesión lo representa la emoción y el convencimiento que exhibe de que lo que plantea se puede y la seguridad de que se hará.

Medina, conocedor de los quehaceres del poder pues estuvo en el primer cuatrienio del presidente saliente Dr. Leonel Fernández, ha tenido tiempo suficiente para observar y estudiar los principales problemas nacionales y no cabe dudas de que sabe lo que tiene que hacer y de que lo hará.

Celebramos con el sus aspiraciones y proyectos, consideramos que si se quiere se puede, aunque sabemos que muchos círculos de poder estarán pululando en su derredor para opinar diferente a sus intenciones y de que su lucha pondrá a prueba su vocación de servir al pueblo, de que tendrá que escoger, entre sus ideas y la de sus amigos y en ocasiones hasta de su partido o de sus aliados. No obstante tiene a su favor un punto importante, solo cuatro años para gobernar y al que no le guste que se aguante, podrá decir no cuando quiera y si, si le parece bien y nadie puede chantajearlo con el futuro inmediato.

Podrá poner a cada quien en su lugar, tiene el poder para hacerlo y los que crean que seguirán disfrutando del producto de sus pecados, pueden encontrarse con un destierro del paraíso.

Hay mucho por hacer para completar este programa de obras, erradicación del analfabetismo en tiempo record, crear plazas de trabajos para eliminar el desempleo, eliminar la corrupción administrativa, gobernar de manera austera y sin despilfarro, enfrentar el narcotráfico y la delincuencia, elevar la calidad de los servicios y hacer crecer la clase media eliminando la pobreza extrema, entre otros.

Presidente Medina, los estudiantes del bachillerato tienen que cumplir un requisito de 60 horas antes de graduarse, eso lo están disfrazando con certificaciones falsas en la mayoría de los casos, que cumplan otra misión, la de justificar ese mandato alfabetizando a 1 dominicano cada año de clase., los egresados de las universidades públicas y privadas, deben hacer algo parecido; Los militares que son demasiados para un país en paz, deberán ser integrados a labores de producción agrícola e industrial, según las áreas en que presten servicios, ejército, marina o aviación, al margen de que pueden ayudar al mantenimiento del orden y control de la delincuencia con servicios especiales de patrullaje e investigación conjunta con los organismos normales de policía investigación y control de drogas.

Los empleados públicos deben ser conminados a ser ejemplos de ciudadanos que cumplen con las leyes y con el pago de los servicios, de dos formas supervisándole el pago de los arbitrios e impuestos desde su propio lugar de trabajo y además sugerirle el uso de los servicios que tiene el estado, como banco de reservas, inmobiliarias, centros de ventas etc. por último considero que podemos participar también en el programa de alfabetización, el saneamiento y control del medioambiente y en comités de vigilancia contra la delincuencia en los sectores donde vivimos o trabajamos.

Estas son solo algunas ideas, de lo que se puede hacer sin un centavo, poniendo cada uno su granito de arena en un proyecto que parece grande porque no lo hemos comenzado a trabajar, dispuesto estamos, MANO A LA OBRA, TENEMOS CUATRO AÑOS PARA HACERLO Y CADA DIA ES MUY IMPORTANTE.

Felicidades a los funcionarios designados y al pueblo Dominicano por darnos la oportunidad de vivir en democracia.