Una última evolución del motor Renault para lograr el título

Por miércoles 12 de octubre, 2005

Shangai (China),(EFE).- La escudería Renault, de la que son pilotos el español Fernando Alonso y el italiano Giancarlo Fisichella, ha preparado una última evolución del motor RS25, con la que lograr el campeonato del mundo de constructores éste fin de semana en el Gran Premio de China.

La gran ventaja de Renault es que al ser China la última prueba del mundial, el motor solo deberá durar ésta carrera, lo que les permitirá obtener un mayor rendimiento del mismo.

Denis Chevrier, jefe del departamento de motores de Renault, explica que esta nueva unidad, denominada RS25E, utilizará diversos componentes que eran capaces de aguantar 700 kilómetros, pero no los 1.400 de vida normal de los que se han utilizado hasta ahora.

"Antes no se podían utilizar en el motor normal, pero ahora si en la China. Algunas de estas piezas son lo suficientemente importantes como para que denominemos al motor "E", que no ha sido concebido únicamente para ésta última carrera", añade.

Con ésta nueva especificación del motor se mejora en todos los aspectos, la potencia, la utilización del mismo y se espera que se note fundamentalmente en una bajada notable de los tiempos por vuelta.

Dentro del programa de desarrollo de los motores y la continuidad del mismo, aunque en China terminará la era V10 para dar paso a los V8, Denis Chevrier señala que "algunas piezas que han sido concebidas para el propulsor de éste año, también serán montadas en el nuevo V8 y que, por tanto, el desarrollo del RS25 E forma parte de ésta progresión y no se trata de un esfuerzo para una sola carrera".

Este nuevo propulsor puede ser determinante en la adjudicación del título mundial de constructores, que ahora encabeza Renault con tan solo dos puntos de ventaja sobre McLaren-Mercedes.

Si Alonso y Fisichella dispondrán cada uno de motor nuevo para esta última carrera, en cambio Kimi Raikkonen, que rompió el suyo en los entrenamientos libres del Gran Premio de Japón, deberá conservar el propulsor que utilizó para remontar desde la decimoséptima posición hasta la primera, a menos que se vuelva a romper.

Está claro que la perdida de diez puestos en la formación de salida para Raikkonen no es un gran problema. Además en Japón no perdió ninguno, por una particular interpretación del reglamento por parte de la Federación Internacional de Automóvil, que considera más grave no terminar la vuelta lanzada, que cambiar el motor.

Por su parte el colombiano Juan Pablo Montoya si estrenará propulsor en China, aunque Mercedes no tiene prevista ninguna evolución del mismo.

El Gran Premio de China significará también el final de la era de los motores V10 introducidos por Renault hace 17 años y que llegan a su fin por los caprichos del reglamento. La casa francesa, que fue la primera en utilizarlos, de momento ha conseguido el último título mundial de pilotos con ellos, gracias a Fernando Alonso. EFE