Unos 30 agentes heridos en nueva noche de violencia urbana

Por domingo 6 de noviembre, 2005

París, (EFE).- Al menos una treintena de policías resultaron heridos, dos de ellos graves, por disparos de perdigones en la undécima noche consecutiva de violencias urbanas en barrios periféricos de París y otras ciudades de Francia, marcada por nuevos actos vandálicos y quema de vehículos.

Según un primer balance, casi 300 vehículos, incluidos autobuses y camiones, habían sido incendiados antes de la medianoche por jóvenes violentos.

En Grigny, al sur de la capital francesa, más de 30 policías fueron heridos por disparos con armas de perdigones y dos de ellos, ambos antidisturbios, han sido hospitalizados con heridas de consideración, indicaron fuentes policiales.

"Buscaban claramente hacernos daño", dijo a la emisora "France Indo" uno de los agentes heridos, que fue alcanzado en el rostro.

El ministro de Interior, Nicolas Sarkozy, visitó a los dos heridos en el hospital y se reunió con otros agentes antidisturbios.

"Por tanto han apuntado a la cabeza", dijo el ministro ante un agente que le mostraba impactos de perdigones en su casco.

En otro barrio periférico de París, un niño de 13 meses fue hospitalizado al ser alcanzado por piedras lanzadas contra un autobús.

Tres escuelas fueron incendiadas a las afueras de París, mientras que en Saint Etienne (sureste francés) fue quemado un parvulario.

En el barrio del Mirail a las afueras de Toulouse, sur de Francia, donde por la tarde ya se habían constatado al menos media docena de vehículos quemados, decenas de alborotadores lanzaron diversos tipos de objetos a las fuerzas del orden, que respondieron con gases lacrimógenos.

Los jóvenes violentos también intentaron allí destruir una estación de metro con un coche incendiado.

En Corbeil-Essones, igualmente en la periferia sur de París, decenas de jóvenes encapuchados intentaron lanzar desde un paso elevado un coche contra un autobús de antidisturbios.

Una decena de coches habían sido calcinados a primera hora de la noche en las dos grandes ciudades de Normandía (noroeste), Ruán y Le Havre, donde las fuerzas del orden practicaron numerosas detenciones.

También había noticia de otros incidentes con incendios de vehículos en ciudades como Nantes (oeste), Rennes (noroeste) y Orleans (centro).

Antes de que cayera la noche, en Saint-Etienne, un autobús había sido incendiado y tanto el conductor como una pasajera sufrieron quemaduras leves. Y en Roanne ocho camiones fueron quemados.

En el norte, unos 48 coches habían sido incendiados antes de las once de la noche y hubo cócteles molotov arrojados contra una instalación de la policía.

Otro hecho grave de la jornada fue el descubrimiento en Evry, a las afueras de París, de un taller de fabricación de cócteles molotov, con varias decenas listas para ser utilizadas.

La noche del sábado al domingo había terminado con cerca de 1.300 vehículos incendiados, a lo que se sumaron comercios, escuelas, talleres industriales, gimnasios y otros equipamientos públicos arrasados. Casi 350 personas habían sido detenidas, que se sumaban a las más de 500 de los días anteriores.

El presidente francés, Jacques Chirac, se pronunció por primera vez públicamente esta tarde para subrayar que "la prioridad absoluta es el restablecimiento de la seguridad y del orden público".

Chirac subrayó que ese restablecimiento del orden es una condición previa para aplicar medidas en favor de la justicia social e igualdad de oportunidades, con las que dijo estar comprometido.

El Estado francés, advirtió el presidente, "es más fuerte que los que quieren sembrar la violencia o el miedo, y que serán detenidos, juzgados y condenados".

Para traducir en hechos las directrices de Chirac, el primer ministro galo, Dominique de Villepin, anunció un reforzamiento de las medidas de seguridad "allí donde sea necesario", y una aceleración de los procedimientos judiciales para las personas detenidas.

El Ministerio de Justicia había informado de que en la región de París hasta el mediodía más de una veintena de personas mayores de edad habían sido condenadas a penas de cárcel de hasta un año por su participación en los altercados, y que los tribunales también habían dictado la detención preventiva para una quincena de menores. EFE