Vaticano pide a Israel que devuelva el Cenáculo que tomó en 1948

Por viernes 4 de noviembre, 2005

Jerusalén,(EFE).- El Vaticano ha pedido a Israel que devuelva el uso del Cenáculo a la Iglesia Católica que tomó en la guerra de 1948 y para ello ha enviado a Jerusalén al cardenal y teólogo cardenal Walter Kasper.

El Cenáculo, que fue construido por los franciscanos hacia 1335, se encuentra en manos de Israel desde 1948 y la Iglesia Católica intenta recuperar el Lugar Santo, donde la tradición cristiana sitúa la Ultima Cena de Jesús y la institución de la Eucaristía.

Fueron los reyes de Nápoles, Sancha de Mallorca y Roberto de Anjou, los que en 1333 compraron el Cenáculo al califa mameluco Al-Malik Al-Nasir Mohamed, y se lo entregaron a los frailes franciscanos.

Los franciscanos, Custodios de Tierra Santa, fueron expulsados en 1523 del Cenáculo por los otomanos, que lo convirtieron en mezquita, y desde entonces luchan por recuperarlo.

El cardenal Kasper ha llegado a Jerusalén con un preacuerdo que estipula que la Santa Sede preservaría el carácter histórico del lugar, que permanecería abierto a peregrinos y turistas y que Israel proveería de la seguridad de la zona, según el documento al que tuvo acceso EFE.

Pide el uso del Cenáculo para oficios litúrgicos, ya que no hay culto cristiano desde hace 500 años, y la entrega de su custodia a la orden franciscana.

En la actualidad, Israel permite a los cristianos dos visitas al año, sin misa, en Jueves Santo y Pentecostés.

El Vaticano pretende el uso únicamente de la Sala de la Ultima Cena, ya que el piso inferior, debajo del Cenáculo, contiene un cenotafio que desde el siglo XII es conocido como "la tumba del rey David", si bien el lugar que se menciona como la sepultura del rey estaba en la "Ciudad de David" en la ladera de Ofel (I Reyes 2:10).

Los rabinos han puesto el grito en el cielo ya que en 1967 se creó en el complejo la Escuela Rabínica de la Diáspora.

Su director, el rabino Shabtai Herman dijo a la radio de Israel que la entrega del Cenáculo lo "convertiría en un centro internacional cristiano para los católicos de todo el mundo y si el Papa lo pide, los católicos vendrían aquí en masa".

"Aquí hay muchas religiones y tenemos mucho respeto por todas, pero dar el control a los católicos del Cenáculo causaría terribles fricciones", añadió.

La radio de Israel asegura que el presidente de Israel, Moshé Katsav, ha denegado categóricamente el firmar nada que entregue el complejo de la tumba de David o su intención de firmarla durante su viaje a Roma, previsto para fines de mes.

Fuentes israelíes aseguran que Israel recibiría a cambio de la supuesta entrega de la Tumba de David el control de la sinagoga de Toledo, conocida como Santa María.

En una carta abierta al presidente Katsav, el director de la sociedad internacional para el progreso sefardí, Shlomo Alfassa, asegura: "Cuando los judíos de Toledo rezaban por la mañana miraban al este, hacia Jerusalén. No era Toledo su deseo, sino la Tierra de Israel, que todavía era inalcanzable. Ahora, tenemos Jerusalén, podemos ir a los Santos Lugares y podemos vivir en su tierra".

"Si aquellos que construyeron esa sinagoga hubieran sabido que este edificio abandonado en la España cristiana iba a ser utilizado como moneda de cambio inmobiliaria en la Tierra de Israel, se revolverían en sus tumbas", agrega.

"Hoy la sinagoga de Santa María no es mas que una estructura abandonada, una parada turística en una ciudad donde no quedan judíos".

El Cenáculo (del latín Cenaca, sala de cena) es una estructura pequeña de dos pisos dentro de un gran complejo de edificios en la cima del Monte Sión en Jerusalén.

El piso superior fue construido por los franciscanos en el siglo XIV para conmemorar el lugar de la Ultima Cena. Es también identificado como "la sala superior" donde el Espíritu Santo descendió sobre los Apóstoles en Pentecostés (Hechos 2:2-3).

La habitación del piso inferior, debajo del Cenáculo, contiene un cenotafio que desde leyendas propagadas en el siglo XII es conocido como "la tumba del rey David", si bien el lugar que se menciona como la sepultura del rey estaba en la "Ciudad de David" en la ladera de Ofel (I Reyes 2:10). EFE