Verdades y mentiras en torno a la CDEE

Por Carlos Luis Baron lunes 25 de junio, 2012

El 16 de enero de 1896 se inaugura la primera central eléctrica de la República Dominicana en una barcaza ubicada a la orilla del Río Ozama, en la zona denominada Timbeque, el objetivo era suplir suplir energía para el alumbrado de las calles y las plazas o parques de la ciudad intramuros o zona colonial, pero poco más de un año después, el 6 de octubre de 1897se produjo primer apagón. La razón: limpieza de la caldera de la planta.

En 1955 el Gobierno Dominicano, presidido por Rafael Leónidas Trujillo Molina, estatiza la Empresa Eléctrica de Santo Domingo argumentado que el servicio no era continuo, seguro ni confiable, y de inmediato se inicia el Plan Trujillo de Electrificación total que buscaba llevar energía eléctrica a todos los rincones del país.

Con la llegada al poder del presidente Leonel Fernández, bajo las influencias de una corriente privatizadora que dominaba el mundo, se plantea la capitalización de las empresas del Estado, entre las que se incluyó a la antigua Corporación Dominicana de Electricidad (CDE), que en una evaluación técnica económica se determina que requería una inversión de unos 14 mil millones de pesos para su recuperación, y que el Estado no estaba en condiciones de solventar, ya que en ese momento el presupuesto de la nación era de apenas unos 24 mil millones.

La capitalización de la CDE, que trajo como resultado la división de esta en varias empresa de generación, una de transmisión y 3 de distribución, agrupadas en lo que se llama en la actualidad la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEE), posibilitó hacer inversiones cuantiosas en centrales de generación que hasta cierto punto conjuraron el déficit de energía existente.

La llegada del presidente Hipólito Mejía al poder trajo produjo una contra reforma en la CDEE y las empresas de distribución que estaban en manos de sector privado volvieron a manos del Gobierno, además que en el llamado Acuerdo de Madrid, mediante el cual el 9 de octubre de 2001 se renegociaron los contratos de compra y venta de energía, que según expertos se convirtió en el principal escollo en la sostenibilidad del proceso de reforma del sub sector eléctrico.

Un enfrentamiento de meses del entonces vicepresidente ejecutivo de la CDEE, ingeniero Radhamés Segura, con el sector empresarial provoca su destitución de la empresa y llega a ese cargo su principal crítico, el licenciado Celso Marranzini, quien está al frente, y con poder absoluto, en el llamado “holding eléctrico”, desde el 16 de agosto del 2009, van hacer ya 3 años.

Al llegar a la CDEE, lo primero que hizo Marranzini fue “despolitizar” la empresa, haciendo cancelar cientos de empleados y a todos los administradores y una parte de los miembros de los consejos de administración de las empresas del holding, incluso de los organismos reguladores como la Superintendencia de Electricidad y la Comisión Nacional de Energía, para hacer colocar en esos puestos a personas que respondieran a sus directrices, es decir, construyó para sí un pequeño gobierno, lo mismo que criticaba al ingeniero Segura.

Resultados de Marranzini

Al arribar a su tercer año frente a la CDEE, Marranzini asegura que ha sido exitoso su paso por la empresa y todo parece apuntar que hace las diligencias necesarias para que el presidente electo, Danilo Medina, lo deje frente a la misma más allá del 16 de agosto del presente año.

Los resultados reales que puede presentar el señor Marranzini frente a la CDEE pueden ser extraídos de los informes que hace la propia empresa cada año, los que puede evidenciar de una forma clara los éxitos o fracasos de éste en estos casi 3 años de gestión.

A su llegada en agosto del 2009 los gastos operacionales de la empresa eran de 217.8 millones de pesos, mientras que en su informe del trimestre enero-marzo, la CDEE da cuenta que sus gastos operacionales fueron de 7.1 millones de dólares, que calculado al la tasa actual hacen unos 280 millones de pesos, lo que implica un incremento de 62.2 millones, pese a que la empresa corporativa ha pasado de 2 mil 848 empleados a 2 mil 238.

Comparando la presente gestión con si misma, en el año 2010 los gastos de personal y administrativos fueron de 40,5 millones de dólares, mientras que en el 2011 presentó por este concepto un gasto de 49,3 millones, es decir, 8.8 millones de dólares mas. Mientras que en el primer trimestre de 2012 supera en 3.3 millones de dólares a igual período de 2011, lo que implica que al finalizar este año proyecta tener 13.2 millones mas de gasto en este renglón que el año pasado, es decir unos 521millones de pesos mas.

En el 2011 la CDEE compra energía por un monto de 533 millones de dólar a un precio de 19.26 centavos de dólar el kilovatio/hora, y facturó, sin especificar si efectivamente la cobró, por un valor de 431 millones, a un precio de 15.59 centavos de dólar.

Las perdida de energía en el 2011 fueron de 33 por ciento, para una reducción de solo 1.5% con relación al 2010 que fue de 34.5 por ciento. Mientras que los gastos operativos aumentaron en un 14.6 por ciento, al pasar de 226.5 millones de dólares a 265.3 millones.

El índice de cobranza, que es la relación entre lo que se cobra y lo que se factura, se redujo en 1,93 por ciento en el 2010 y en 1.2 por ciento en el 2011, es decir, que la presente gestión ha disminuido cada año su capacidad de cobrar la energía que pone en línea, lo que obliga al gobierno a aumentar cada vez más los subsidios al sub sector eléctrico.

En el primer trimestre de este año, la CDEE ha tenido ingresos por venta de energía por un monto de 75.9 millones de dólares, mientras que ha invertido en compra 145.3 millones, es decir que presenta un déficit de 69.4 millones de dólares, lo que implican una proyección para el 2012 de 277.6 millones de pesos en déficit.

En todo el año 2011, la empresa compró energía por un monto de 534.6 millones de dólares, mientras tuvo ingresos por cobro de energía equivalente a 355.3 millones, para un déficit de 179,3 millones de dólares

De los informes económicos presentado por la propia CDEE se puede concluir que en la presente gestión han aumentado los gastos operativos, se ha reducido el índice de cobranza y ha aumentado la brecha negativamente entre los gastos por la energía comprada y los ingresos por la energía cobrada, lo que pone en duda el éxito de Celso Marranzini frente a esta empresa.