Viernes “negro” dispara la alarma sobre el aumento de suicidios

Por sábado 10 de septiembre, 2005

Moscú, (EFE).- El suicidio de diez personas en un solo día en Moscú ha levantado la voz de alarma sobre la magnitud de este problema en Rusia, donde unas 55.000 personas se quitan la vida cada año, lo que representa el triple que la media mundial.

"Esta cifra es accidental. Pero si miramos la media mensual, probablemente, esté dentro de la norma", señala Serguéi Enikolopov, psicólogo del Centro de Salud Mental de Moscú.

El viernes, en un día "negro" para la capital rusa, siete moscovitas se colgaron, dos se tiraron por la ventana y otro se cortó las venas.

Con edades comprendidas entre los 21 y los 56 años, sólo tres tenían trabajo fijo: editor de periódico, soldador y mecánico.

"Sólo en nuestro distrito todos los días hay dos o tres suicidios", señala un policía del distrito sur de Moscú, el que más suicidios registra de la capital.

Según el diario digital gazeta.ru, entre 1.000 y 2.000 personas se suicidan todos los años en Moscú, ciudad de diez millones de habitantes.

Diariamente de cinco a seis moscovitas se quitan la vida, de los 30 que lo intentan.

En 1913, antes de la Revolución Bolchevique, se registraban tres suicidios por cada 100.000 habitantes, cifra que ahora ha aumentado a 66.

La mayoría de los intentos de suicidio en Rusia son protagonizados por menores de 30 años, mientras que unos 2.800 niños se quitaron la vida el año pasado en Rusia, en su mayoría huérfanos o víctimas de malos tratos.

El territorio ruso con el mayor número de suicidios es la región autónoma de Koriaski (Lejano Oriente Ruso), donde 130 de cada 100.000 habitantes acaban con su vida anualmente.

Entre 1995 y 2003, medio millón de rusos se suicidaron, y otros diez millones lo intentaron sin éxito, lo que colocó a Rusia en el primer puesto mundial en número de suicidios.

La tendencia al alza de los suicidios en Rusia desde principios de siglo se frenó en seco con la llegada de Mijaíl Gorbachov al poder, en 1985, y se disparó nuevamente con la caída de la Unión Soviética, a finales de 1991.

Según los expertos, la coyuntura histórica de los países también influye en el ánimo de las personas, razón por la que en épocas de cambios ilusionantes, como durante la Perestroika o la "Revolución Naranja" de Ucrania, la gente se enamora más y se suicida menos.

El peor año fue 1994, cuando los rusos perdieron todos sus ahorros debido a la devaluación de la moneda nacional, el rublo.

En opinión de Enikolopov, la falta de trabajo y de perspectivas lleva a la gente a la pérdida de la autoestima y, finalmente, a la depresión y alienación.

A diferencia de la era soviética, cuando el número de suicidios era similar entre los dos sexos, ahora los hombres se suicidan seis veces más que las mujeres.

El trabajo suele ser la causa del suicidio del 80 por ciento de los hombres, pero sólo del 54 por ciento de las mujeres.

Mientras, un 31 por ciento de las mujeres suicidas son pensionistas, lo que demuestra que éstas son más proclives al estrés, agregó.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de un millón de personas se quitan la vida anualmente en el mundo, es decir, una cada 40 segundos.

El suicidio se cobra más vidas todos los años que las guerras o el crimen, señala la misma fuente.

Al igual que en Japón, que con Hungría es considerado uno de los paraísos terrenales del suicidio, en Rusia también existen varias páginas web que asesoran a los interesados sobre las mejores vías para quitarse la vida.

La más popular es "El Imperio del Suicidio Sangriento", mientras otro club virtual mysuicide.ru fue clausurado en abril pasado.

Las cifras de suicidios se suman al número de abortos, que en Rusia supera en un 30 por ciento al de nacimientos (1,5 millones).

Además, según las estadísticas oficiales, desde hace quince años Rusia tiene la mortandad de un país en guerra y el año pasado se produjeron 16 muertes por cada 1.000 habitantes, mientras que la natalidad apenas fue del 10,3.

El índice de mortalidad infantil -niños muertos menores de un año por cada mil nacimientos- es uno de los más altos de Europa y el año pasado fue de 14,8, contra 15,6 en 2003.

A consecuencia de estos factores, la población rusa disminuye entre 750.000 y 800.000 personas cada año y la esperanza media de vida actualmente es de 65 años, mientras que en 1988 era de 70.