Violencia resurge en Oriente Medio con nuevo atentado y más caos

Por jueves 29 de diciembre, 2005

Jerusalén, 29 dic (EFE).- El año 2005 concluye con un nuevo repunte de la violencia en Cisjordania y Gaza y sin que se vislumbre una prórroga al "período de calma" o "tahadia" de las milicias que concluye el día 31.

La declaración, ayer, por Israel de una zona de exclusión en el norte de la franja de Gaza desde la que las milicias disparan sus cohetes Kasam, y los reincidentes atentados suicidas palestinos, no parecen ser indicio de gran optimismo para el año que viene.

El último atentado suicida de los siete ocurridos en 2005 tuvo lugar hoy, jueves, en el control militar de Yabara, en el distrito de Tulkarem.

La Yihad Islámica se atribuyó el ataque suicida que mató a un israelí y a dos palestinos, aparte del terrorista.

Según fuentes militares israelíes, el suicida activó sus explosivos cuando el sargento Ori Binamo, de 21 años, le ordenó salir del taxi en el que viajaba y desabrocharse el abrigo.

El conductor del taxi y al menos uno de los pasajeros figuran también entre los muertos y entre los heridos hay tres soldados israelíes -dos de ellos en estado grave-, y seis palestinos.

Tras el atentado, el Ejército israelí impuso el toque de queda en la aldea de Yabara y en la de Faraum, e impide que efectivos de la policía palestina circulen por el lugar.

Las fuentes explicaron que el suicida estaba camino, al parecer, de la ciudad de Tel Aviv, o de otro centro urbano israelí, donde estos días se celebra el festival de la "Hanucá" o "Fiesta de las luminarias" con espectáculos multitudinarios y callejeros.

En ese sentido, dijeron que el soldado salvó la vida a decenas de personas, pues una bomba de 10 kilos en medio de una multitud hubiera tenido consecuencias demoledoras.

El Ejército ha confirmado que tenía información de los servicios secretos sobre un atentado en ciernes entre hoy y mañana, y por ello había colocado un retén militar a 500 metros del puesto fronterizo del distrito, para reforzar las inspecciones.

El último atentado suicida contra Israel fue el 6 de diciembre en la ciudad de Netanya, donde murieron cinco personas.

La Yihad Islámica es la organización palestina que ha asumido la autoría de los siete atentados suicidas contra blancos israelíes este año.

Mientras tanto, en el norte de Gaza, la "zona de exclusión" declarada por el Ejército israelí ha entrado en su segunda jornada y fuentes militares informaron de que seguirá hasta que los milicianos palestinos suspendan sus ataques contra localidades en territorio israelí.

Después de disparar 30 proyectiles de artillería ayer, la pasada madrugada la aviación lanzó seis ataques contra accesos que pudieran emplear los milicianos para acercarse a Israel y disparar sus cohetes Kasam.

En los últimos días, los milicianos palestinos dispararon varios de sus cohetes -con unos siete kilómetros de alcance- contra la ciudad de Ashkelon, y lo hicieron desde las tierras que ocupaban tres de los asentamientos judíos desmantelados en agosto pasado.

En Ashkelon Israel posee dos objetivos estratégicos, una planta de electricidad y el terminal de un oleoducto desde el puerto de Eilat, en el mar Rojo, hasta el Mediterráneo.

Los milicianos justifican sus ataques con el argumento de que son represalias por violaciones por parte del Ejército israelí de una tregua unilateral o "período de calma" que sus facciones pactaron con la ANP, y cuyo plazo vencerá en principio el 1 de enero próximo.

La espiral de violencia también ha tenido expresión hoy en la muerte de un agente de la Policía palestina y de un miliciano en enfrentamientos internos en Gaza.

La Policía de la ANP se enfrentó a miembros de un clan familiar en una nueva trifulca que reafirma el caos en Gaza y muestra la incapacidad de las fuerzas del orden para hacerle frente. EFE