Wessin Chávez: ¿lucha de intereses o corrupción?

Por El Nuevo Diario miércoles 31 de octubre, 2012

La renuncia del doctor Elías Wessin Chávez de la Administración de Bienes Nacionales en desacuerdo de los resultados de una auditoria filtrada por la Cámara de Cuentas se ha constituido en tema de debate en diversos círculos de opinión, en un gesto poco usual en los funcionarios públicos, éste declina el cargo a los fines de enfrentar a tiempo completo los resultados de dicha auditoria en los escenarios que fuesen necesarios.

El presidente del PQDC reaccionó indignado ante evidentes actos de manipulación, inexactitudes e incoherencias que evidencia dicha auditoría, no hay que ser perito contable para una vez examinados tanto la comentada auditoría así como los documentos de réplica expuestas por el ex-administrador de Bienes Nacionales, para concluir que detrás de la publicación de la misma se esconden otros motivos que nada tienen que ver con la transparencia y el buen manejo de los fondos públicos.

Lo primero es que es de sospechar que la Cámara de Cuentas comenzó a realizar dicha auditoría en el 2008, a penas el doctor Wessin Chávez tener pocos menos de un año en el cargo y le da como inicio a sus rastreos a partir del 2005 dos años antes y le enrostra hechos y decisiones administrativas de la gestión que le antecedió, segundo; cuestiona aspectos que son del ámbito de decisión específica del presidente de la república, como son la potestad de designar a cuanto personal crea necesario en la administración pública, tercero; le carga el dado por las duplicidades de nombramientos cuando es la Contraloría General de la República la entidad en condiciones de cruzar ese tipo de información y rebotar las que resulten duplicadas, Cuarto; cuestiona los lazos de sanguinidad existentes entre algunos funcionarios y empleados de Bienes Nacionales; ese personal a que se refiere dicha auditoría es un personal de alta calificación profesional que desarrolló una labor de importancia vital en los planes de modernización y tecnificación de la institución, pero que producto de sus señalamientos fueron retirados de la institución hace aproximadamente dos años; Quinto; confunde y muestra ignorancia en los alcance y aplicación de la ley 340-06, sobre compra y contrataciones públicas, cuando pide aplicar la misma a las subastas, como si comprar y vender fuera lo mismo, y lo peor; concluye dicha auditoría en el 2010 y la remite para fines de opinión y reparos el 10 de mayo del 2012, (la retiene por dos años, y 10 días antes de la elecciones cuando el mismo estaba inmerso en una campaña política y por lo tanto sin el tiempo necesario para fundamentar una buena defensa de sus gestión).

Sexto; plantea que Bienes Nacionales gasta en nómina y viáticos unos ciento y pico de millones de pesos, dando a entender que dicha cifra es mensual, cuando este es un gasto en el año, promediando apenas 12 millones mensuales, cualquier entelequia gasta por encima de esa cifra, no una entidad como esa que requiere de un personal con cierto nivel y técnico, seria admisible cualquier cuestionamiento a inobservancia de cualquier procedimiento o debilidad administrativa por parte de la administración de Bienes Nacionales, pero de ahí encontrar elementos de valor como para dar una opinión adversa, hay un trecho muy largo.

Lo que la Cámara de Cuentas, especialmente su presidenta no esperaba era encontrarse de frente con un funcionario con la suficiente gallardía y coraje que despajándose del cargo reta a sus detractores a demostrarle en el campo que ellos definan lo que en dicha auditoria le enrostran, En vista de que soy un hombre cabal, que no tengo de que avergonzarme en mi ejercicio de vida pública y consciente de que

interesadas en dañar mi imagen, pongo a disposición del presidente de la república el cargo de director de Bienes Nacionales en el que me ha distinguido ratificándome, a los fines de dedicarme por entero a probar la falsedad de las resoluciones de la Cámara de Cuentas en las instancias correspondientes, a cuyos efectos la reto a que sostenga una sola de sus acusaciones mentirosas, señaló el doctor Wessin al momento de renunciar.

Lo que posteriormente salio a relucir nos muestra que dicho funcionario en realidad puede estar siendo victima de una retaliación o vendetta personal ante la negativa del mismo a reconsiderar el valor tazado por Bienes Nacionales a unos terrenos de familiares de la presidenta de dicha cámara declarados de utilidad pública durante el gobierno del presidente Hipólito Mejía y tramitados durante la gestión de Wessin Chávez, donde la funcionaria mantuvo una guerrita soterrada contra el funcionario por el valor tazado a dichos terreno, documentos aireados en este conflicto así lo atestiguan.

De lo que estamos seguro es de que el que conoce al doctor Wessin Chávez sabe de los principios y valores que sustentan su accionar público y privado, éste atesora una vida llena de acciones y buen desempeño en las funciones públicas en las que ha ejercido su labor, la cámara de diputados, la secretaría de deportes, la dirección de pasaportes han sido funciones diáfanas y ejemplares, y en Bienes Nacionales no será la excepción.