“Wilma” inunda los Cayos y destroza calles del centro de Miami

Por lunes 24 de octubre, 2005

Miami, 24 oct (EEUU).- El huracán "Wilma" golpeó con fuerza la península de Florida, donde por ahora ha provocado un muerto, ha inundado gran parte de los Cayos y ha generado importantes destrozos materiales en la ciudad de Miami. José Pesano, portavoz del centro de emergencias del condado de Monroe, donde se encuentran los Cayos (al sur de la península), declaró a una emisora de radio local que "por lo menos el 40 por ciento de Cayo Hueso está bajo agua".

Las inundaciones, dijo, también afectan a las ciudades de los otros Cayos y la única carretera que los une con tierra firme cuenta con muchos tramos anegados de agua por el fuerte oleaje que provocó el huracán.

El portavoz del condado de Broward, al norte de Miami, confirmó la muerte de un hombre en Fort Lauderdale, un suburbio de Coral Spring, debido a la caída de un árbol. Se trata, hasta ahora, de la primera víctima mortal relacionada con "Wilma" en Florida.

En este mismo condado y en el de Miami-Dade hay muchos árboles caídos, varias carreteras y autopistas obstruidas con escombros y tendidos eléctricos, y gran parte del mobiliario urbano, como señales de tráfico, semáforos y marquesinas de autobuses, ha quedado totalmente destruido.

El gobernador de Florida, Jeb Bush, -hermano del presidente de EEUU, George W. Bush-, explicó en rueda de prensa que hay entre 2,2 y 2,5 millones de usuarios sin servicio eléctrico y que los equipos encargados de restablecerlo están ya preparados para comenzar a trabajar en cuanto la situación lo permita.

Bush hizo un nuevo llamamiento a la población para que "se quede en casa hasta que pase el huracán" que, aunque ha perdido fuerza desde que tocó tierra a primera hora de esta mañana, sigue siendo peligroso, con una categoría 2 en la escala de Saffir-Simpson, de un máximo de cinco.

Teniendo en cuenta los resultados de la multitud de huracanes que azotaron previamente el estado de Florida, "el día después tras el paso del huracán es cuando mucha gente pierde su vida trágicamente", advirtió.

Según el gobernador, ya se han movilizado a la zona más de 3.000 efectivos de la Guardia Nacional y otros tantos se encuentran en situación de alerta para actuar en cuanto sea necesario.

Más de 33.000 personas han sido trasladadas a distintos refugios repartidos por el estado, muchos de ellos instalados en colegios.

"Wilma", que está causando ya daños comparables a los más de 20.000 millones de dólares que en 1992 dejó el huracán "Andrew", uno de los más devastadores en EEUU, se mantiene como un huracán peligroso, según el último boletín del Centro Nacional de Huracanes (CNH).

A las once de esta mañana, hora local (15:00 GMT), el ojo del huracán estaba localizado a unos 25 kilómetros al norte-noreste de West Palm Beach, en Florida y avanzaba hacia el noreste a unos 41 kilómetros por hora, acompañado de vientos de más de 168 kilómetros por hora.

Se mantiene una advertencia de huracán para todos los Cayos de Florida, según el boletín.

"Se urge a la población a que no se arriesgue a salir durante la relativa calma….porque los vientos se incrementarán pronto de forma rápida", añade la última información del CNH.

El presidente George W. Bush declaró hoy "zona catastrófica" el estado de Florida, lo que permite la intervención del Gobierno federal y la inyección de fondos extraordinarios para las tareas de asistencia.

Bush tomó esta decisión tras ser informado de los últimos acontecimientos relacionados con el huracán por su hermano, el gobernador de Florida, el secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, y el director de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA), David Paulison.

"Trabajaremos en coordinación con las autoridades locales y estatales para responder a este huracán", dijo el presidente en declaraciones a la prensa tras reunirse con su Gabinete.

Bush también hizo un llamamiento a la población de Florida para que "escuche a las autoridades" antes de regresar a sus casas.

Las primeras estimaciones de los expertos apuntan a que este huracán puede haber causado ya daños por valor de 2.000 millones de dólares, sólo en el estado de Florida.