“Wilma” prepara asalto a Florida, tras despiadado ataque a México; Cuba declara vigilancia

Por domingo 23 de octubre, 2005

Miami (EEUU), 23 oct (EFE).- El huracán "Wilma" prepara su asalto al sur de Florida (EEUU), posiblemente con vientos que superen los 179 kilómetros por hora, después de descargar toda su furia en México, en la isla de Cozumel y en la península de Yucatán.

El "Wilma", que ha causado la muerte de al menos cuatro personas en México, emergería en el Golfo de México donde las cálidas aguas lo convertirían en un huracán de categoría tres en la escala de intensidad Saffir-Simpson, de un máximo de cinco.

Con esa peligrosa fortaleza o como un huracán de categoría dos, se acercará a la costa sureste del estado en la mañana del lunes, según Max Mayfield, director del Centro Nacional de Huracanes de EEUU (CNH), con sede en Miami.

"Un huracán de categoría dos o tres impactará en Florida", advirtió Mayfield el sábado.

El sur y los Cayos de Florida están bajo "vigilancia" de ciclón (advertencia de su paso en 36 horas), así como el lago Okeechobee, en el sureste del estado, mientras que Cuba ha emitido una "vigilancia" de huracán para las provincias de Ciudad de La Habana, La Habana y Pinar del Río.

Debido a la gran circulación que tiene el huracán, los meteorólogos han dicho que gran parte del sur de Florida se verá afectada por los vientos y han instado a la población a tomar medidas para proteger sus vidas y propiedades.

Los vientos huracanados se extienden hasta 140 kilómetros desde el centro del "Wilma" y los vientos con fuerza de tormenta tropical alcanzan los 325 kilómetros.

Lluvias asociadas con el "Wilma" ya han ocasionado inundaciones en Fort Lauderdale y Oakland Park, al norte de Miami, y la Cruz Roja ofreció refugio a los residentes afectados de unas cincuenta casas y apartamentos.

La alcaldesa de Broward, Kristin Jacobs, declaró el estado de emergencia para el condado y el Centro de Operaciones de Emergencia está listo para tomar acciones cuando el huracán llegue al sur de Florida.

Los floridanos observan con ansiedad el lento paso del "Wilma", el duodécimo huracán de la intensa temporada en el Atlántico norte, que se desplazaba por la península de Yucatán a cuatro kilómetros por hora, arrojando fortísimas lluvias y ocasionando peligrosas olas en las costas.

La mayoría de los residentes de las áreas que están bajo alerta de huracán ha acatado las órdenes de evacuación emitidas por las autoridades para los cayos de Florida, donde viven unas 80.000 personas, en el condado de Collier, en la costa suroeste del estado, y en el condado de Broward, al norte de Miami.

Los turistas salieron el miércoles de los cayos, cuando se pensaba que el huracán llegaría el viernes al estado de Florida, pero el "Wilma" desaceleró su avance.

Los cayos han sido azotados este año por el huracán "Dennis", en julio, y por el "Rita", en septiembre, ya que el mayor peligro que afronta este rosario de islotes es la marejada ciclónica que pudiera ocasionar el huracán, que produce severas inundaciones.

El "Wilma" sería el octavo huracán que impactaría en el estado de Florida en casi dos años y esto tiene agotados a sus residentes, muchos de los cuales han tenido que poner contraventanas en sus casas para protegerse de la furia de los vientos y las torrenciales lluvias que se pronostican.

"Mientras esperamos por el huracán 'Wilma', Florida debe aprovecharse de su lento avance para prepararse", dijo el gobernador de Florida, Jeb Bush, quien decretó el jueves el estado de emergencia.

No sólo los residentes han tomado medidas de precaución, también el gobierno federal, estatal y local, los hospitales y la empresa de electricidad tienen sus planes de contingencia.

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) ya ha enviado cincuenta camiones con agua y cinco con comidas listas para consumir a la base de la Fuerza Aérea de Homestead, en el oeste de Miami.

Otros cien camiones se han despachado para la base de la Fuerza Naval en Jacksonville, en el norte del estado, y más de 16 equipos de búsqueda y rescate y de asistencia médica están apostados en Orlando, en el centro de Florida.