¿Y es que todo se nos está destruyendo?

Por jueves 10 de septiembre, 2009

Hemos reiterado en varias entregas que en nuestra nación los elementos negativos sobrepasan en grande las pocas positivas que podemos tener.

A veces llegamos a pensar que todo se nos está destruyendo y derrumbando cuando observamos los aspectos negativos predominantes y prevalecientes en nuestro ambiente social, tales como el narcotráfico, la criminalidad, la delincuencia, la violencia, la inseguridad, los apagones, el desempleo, la desintegración familiar, los problemas de la salud, la educación, el alto costo de la vida, etc.

Las sociedades avanzan en la misma medida en que avanzan sus hombres y mujeres. Se desarrolla, se transforman, progresan y cambian en la misma medida en que lo hacen sus hombres y mujeres que las constituyen, entes sociales por excelencia.

Una sociedad está bien y marcha bien sólo si sus miembros, o la mayoría de ellos, lo están, porque no basta el crecimiento y desarrollo a nivel de algunas de las variables sociales cuando tales situaciones no se reflejan en las condiciones de vida de la población, fundamentalmente en lo que concierne a la superación de los problemas antes citados.

Son muchas las naciones que se han derrumbado porque no fueron capaces de actuar a tiempo cuando pudieron hacerlo, cuando su clase dirigente en vez de hacer lo que se tenía que hacer, vendió sueños y cuentos.

Creo que muchas cosas importantes y necesarias para la buena marcha de la nación se están destruyendo y derrumbando, y de no sacudirnos con conciencia plena y a tiempo, entonces podríamos colapsar en un futuro quizás no muy lejano.

Los sucesos están ocurriendo sucesivamente, los hechos se están produciendo cotidiana y encadenadamente,

De algo debemos estar claro: la presente no es sólo una crisis simple o económica que se pueda corregir con algunos ajustes en las variables o aspectos que constituyen nuestra economía, estamos delante de una crisis que ya abarca todos los renglones, niveles, sectores, comunidades y estamentos sociales.

Para que una sociedad pueda estar bien, se hace necesario que sus estamentos fundamentales, como la economía, las estructuras sociales, sus órganos estatales, sus leyes, sus instituciones, su democracia, las libertades, sus valores, los deberes, los derechos, la solidaridad, el respeto, la paz ciudadana, etc., estén en pleno funcionamiento, ya que cuando algunos de estos dejan de funcionar, entonces estamos delante de una sociedad que se encamina a su propia destrucción.

Probablemente algunos teóricos, estudiosos y analistas dominicanos no quieran admitirlo, pero en nuestro país están pasando muchas cosas malas, muchos hechos horribles, muchos acontecimientos raros, sucesos escalofriantes, todos encadenados, como si se estuviera destruyendo y derrumbando en nuestras propias narices.

Soy del parecer de que ya existen suficientes indicios de un desajuste y desequilibrio peligroso en todos los órdenes, por lo que ya es tiempo para que nos preocupemos y nos pongamos a reflexionar con sinceridad y profundidad, si es verdad que queremos salvar la nación.