Yo trago

Por El Nuevo Diario miércoles 11 de enero, 2012

La palabra esófago proviene del griego “oisofagos” que significa “yo trago”. Y precisamente su función consiste en ser la unión entre la boca y el estómago y permitir que los alimentos lleguen a éste.

El esófago es un tubo muscular situado en la parte media del tórax, lo atraviesa desde el cuello y llega hasta el abdomen a través del hiato esofágico (agujero) del diafragma.

El alimento circula por el esófago hasta el estómago mediante movimientos musculares involuntarios llamados movimientos peristálticos; se originan gracias a sus músculos y están controlados por el bulbo raquídeo, proceso que se facilita gracias al moco secretado en su interior.

Este órgano se encuentra situado entre dos esfínteres, el Esfínter Esofágico Superior (EES) el cual separa la faringe del esófago y que está formado por músculos voluntarios que inician la deglución y el Esfínter Esofágico Inferior (EEI), el cual separa el esófago del estómago, actúa como un ‘check’ de plomería, permitiendo que los alimentos pasen al estómago e impidiendo que el contenido gástrico regrese al esófago (lo que llamamos reflujo gastroesofágico). Este esfínter se relaja en tres momentos: con la llegada de la primera onda peristáltica, cuando pasa el bolo alimenticio y con la distensión gástrica.

La función del esófago es exclusivamente motora, lleva el alimento a través del tórax, en su recorrido desde la boca hasta el estómago, no tiene funciones de absorción ni de digestión. Sin embargo aunque su función es aparentemente sencilla, depende de complicados mecanismos neurológicos y mecánicos y es tan importante que sin su adecuado funcionamiento no podríamos disfrutar de ese exquisito platillo o esa deliciosa bebida.

Las alteraciones del funcionamiento motor del esófago, así como las anomalías del trabajo de los esfínteres, trae como consecuencia, graves disturbios en la alimentación, así como un deterioro de la calidad de vida del paciente.

Alteraciones del EES

Las enfermedades que afectan este esfínter impiden el paso del bolo alimenticio desde la hipofaringe a través del Esfínter Esofágico Superior (EES) hacia el cuerpo del esófago, dando lugar a un tipo de disfagia orofaríngea (incapacidad de tragar). Algunos pacientes refieren impactaciones frecuentes del bolo alimenticio (alimentos atragantados), con babeo continuo, ya que la saliva no puede ser deglutida, así como episodios de tos y aspiración traqueobronquial. Estas alteraciones motoras generalmente son indicativas de enfermedades del Sistema Nervioso Central, Accidentes Cerebro Vasculares, Enfermedad de Parkinson, Esclerosis Lateral Amiotrófica, etc.

Alteraciones de la Motilidad Esofágica

Los movimientos esofágicos normales dependen de la integridad de los mecanismos de control nervioso del esófago, tanto intrínsecos como extrínsecos, así como de la normalidad funcional de los músculos esofágicos.

Generalmente se desconoce la base patológica de los trastornos motores esofágicos, por lo que se describen conforme a sus características clínicas y fenómenos manométricos. Los trastornos motores son fenómenos frecuentes en la práctica clínica y su presentación puede variar desde procesos leves a procesos graves e incapacitantes.

Las alteraciones motoras del esófago son las mejor conocidas de todo el tracto digestivo. A ello contribuye principalmente el fácil acceso que se tiene al órgano para el estudio de su anatomía y de su función.

Estas alteraciones se definen como anomalías de la motilidad esofágica causadas por una alteración en los mecanismos de control del peristaltismo esofágico y de la función del EEI. Cuando se presentan como la única manifestación de enfermedad, no asociándose a ninguna otra situación que pueda ser la causa de su presentación, se conocen entonces como Trastornos Primarios del Esófago.

Los trastornos motores secundarios se presentan en el contexto de una enfermedad neuromuscular, sistémica, metabólica, infecciosa o tumoral.

Trastornos Motores Esofágicos Primarios (TMEP)

La manometría esofágica es la prueba complementaria más específica para su clasificación, asociada a datos clínicos y radiológicos.

Los TMEP se pueden clasificar en: Acalasia, otros trastornos motores esofágicos con carácter espástico (espasmo esofágico difuso [EED], el llamado Esófago en Cascanueces, EEI hipertenso y un grupo heterogéneo de alteraciones motoras denominadas formas intermedias o de transición) y los trastornos motores esofágicos con bajas contracciones.

Síntomas

Disfagia.- (Dificultad para tragar). Es el síntoma principal de las alteraciones de la motilidad. Generalmente es intermitente y no progresiva. Algunas maniobras que lleva a cabo el paciente pueden producir alivio de la dificultad para tragar en pacientes con trastornos motores distales (Acalasia).

Regurgitación.- El regreso a la boca del alimento ingerido puede ser inmediato a la deglución o pasados minutos u horas. La regurgitación retardada se observa en los trastornos motores más graves, en estos casos también puede existir regurgitación nocturna.

Dolor Torácico.- Es generalmente característico de los trastornos motores esofágicos en la parte terminal del órgano. El dolor suele ser severo con características anginosas, lo que motiva al paciente a acudir al médico. La causa principal de dolor de pecho de origen no cardíaco, se debe al reflujo gastro esofágico, por incompetencia del EEI. El dolor generalmente se presenta de forma espontánea, aunque en ocasiones puede ser desencadenado por la ingestión de comidas o bebidas frías. Los episodios pueden durar desde minutos hasta horas y mejorar con diversas maniobras físicas o con la administración de nitroglicerina sublingual.

Pirosis.- El ardor retroesternal puede ser indicativo de trastornos motores distales e incompetencia del EEI.

Otros Síntomas. Aspiración traqueobronquial, tos crónica, neumonía por aspiración recurrente. Los síntomas sistémicos están rara vez presentes en los trastornos motores no complicados, salvo que la alteración neuromuscular forme parte de una enfermedad multisistémica. En caso de existir una dificultad importante para el tránsito esofágico se puede producir pérdida de peso por reducción de la ingesta de alimentos.

La Esofagología es la disciplina que estudia el esófago, investigando su funcionamiento, tanto en condiciones normales como en las patológicas y ofrece además las medidas terapéuticas para tratar sus afecciones y rehabilitar su funcionamiento.

El Centro de Medicina Avanzada y Telemedicina (CEDIMAT) cuenta con un departamento para el diagnóstico y tratamiento de las patologías de este órgano. Para ello posee equipos y herramientas como Imagenología Avanzada, Medicina Nuclear, Endoscopía (sobre todo para descartar tumores malignos) y Manometría Esofágica.

“No valoramos la importancia de tragar, hasta que experimentamos dificultad para hacerlo”.